viernes, 4 de noviembre de 2011

El poeta

Soneto con las palabras forzadas:

alas, belleza, vate, veleto,

atendiendo, de manera presencial y directa,

a una propuesta de la tertulia

de poesía Indio Juan

(salió sonetillo)


Quien habla con bello acento,

quien afirma sin firmeza,

quien le pide a la belleza

sus formas, y alas al viento,


quien expresa el sentimiento

al margen de su cabeza

y adorna la sutileza

que guía su pensamiento.


A quien le llaman poeta,

aunque hay quien le llama vate,

y sabe hacer un soneto.


Y de esta forma concreta

hoy con la Lengua se bate

cual toro corniveleto.

viernes, 28 de octubre de 2011

A la "muerte de un miliciano", de Robert Capa

Muerto y veinte veces muerto,

la boca contra la grama,

tendré apretados los dientes

y decidida la barba …

Miguel Hernández


Te ungiste de valor, pero una bala

te partió el corazón en pleno vuelo,

y en esa hora mala,

en ese aciago día,

contra el telón de aquel incierto cielo,

la cámara hizo eterna tu agonía,

el último alentar y el sufrimiento.

Y fue inmortal tu muerte, congelada

en la sombra al revés de un negativo.


De tu ideal, tu ardor y tu motivo

no se registra nada

en la placa del óptico instrumento.

Pero en ese momento,

con la boca apretada,

aún sostienes el arma con tu mano

cuando por los barbechos

áridos del secano,

polvorienta, cereal y ruda alfombra,

te aprestas a fundirte con tu sombra.

viernes, 14 de octubre de 2011

Oficio de lujuria

No por amor mas por placer te anhelo,

hurí de carne, exuberante, plena,

venus potente que, al montar a pelo

tu indolencia turgente de sirena,


te rebulles y zafas, lubricada

por los humores del sudor y el sexo,

pero retornas mansa, conquistada

por los reclamos de caricia y beso


para, feroz, ardiente, lujuriosa,

lanzarte al torbellino del combate

con vocación de herida, en que la rosa

de tu pubis se entrega, alza y abate


entre el fragor de ruegos y gemidos,

confesiones, suspiros y lamentos,

cuando, ya desbocados los sentidos,

estallan del placer los sufrimientos.

viernes, 7 de octubre de 2011

IRENE MONTOYA

Composición acróstica en tercetos dantescos

Implacable hortelana de mi boca,

Repara mi dental arquitectura

Entre el roer tenaz de lima y broca.

No de su fuerte y ruda agricultura

Enoja la labor, pero sí el riego:

Me anega la garganta, en su angostura.

Oh Irene, en tu bondad, oye mi ruego:

Nilo no soy, tan solo una persona

Talluda y parca para tal trasiego.

Oyolo Irene, desaguó la zona

Y, a pesar de mi fe republicana,

A mi muela le puso una corona

Y era Irene Montoya la hortelana

viernes, 30 de septiembre de 2011

Viva la eñe

No mientras español - maño, extremeño

o del Miño a la orilla - hazañas sueñe;

o si allende los mares el porteño,

el limeño de Lima, el hondureño

digan ñandú, ñapango, digan ñaño

padecerá esta lengua el menor daño

y, ñenga o ñeque, lucirá la eñe.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Pereza

Seamos perezosos en todas las cosas, excepto al amar y al beber, excepto al ser perezosos.

LESSING[1]


A este séptimo mal llego cansado,

y comienzo le doy con un bostezo.

Y si no me espabilo y desperezo

poca cuenta he de dar de tal pecado.


Ya Paul, yerno de Marx, le encontró el lado

benéfico al desmayo con que empiezo

un soneto que apenas enderezo:

“EL TRABAJO OBSESIVO Y ALIENADO …”


&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&


He llegado tan lejos – me parece –

en la meditación de la indolencia

que un buen descanso el cavilar merece.


Las cosas hay que hacerlas a conciencia …

y no doy más de mí. Lo dejo en trece.



[1] Citado en cabecera del primer capítulo de “El derecho a la pereza” de Paul Lafargue, yerno de Carlos Marx.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Gula

En esta España de la hostelería
 la gula más que vicio es bien sagrado:
 santo manjar es el cordero asado,
 y santo, el vino de la sacristía, 


el pan candeal, crujiente eucaristía, 
para el abad, cocido o estofado, 
para el cura, lentejas y guisado 
y al pobre, sopa boba y letanía. 


 Antes que se levanten los manteles 
queden para deleite de glotones 
ponches, licores, frutas y pasteles: 


 ciruelas, guindas y melocotones, 
naranjas, peras, uvas moscateles, 
y del Cielo tocinos, y bombones.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Avaricia


Más, más, más, más y más. Nada es bastante.
El ansia de tener Todo devora,
y acapara, retiene y atesora
- mas ¿por qué? – cuanto topa por delante.

Y corrompe o fulmina en un instante
al que afronta su furia destructora,
soborna al juez y al prócer que perora
le alquila el desparpajo y el talante.

Ni Inocencia ni Bien, nada subsiste;
todo perece en pro del Beneficio
sobre el ara ominosa del Mercado.

A esta pandemia – la peor que existe -,
a este horrible y vitando maleficio
lo llaman Capital, como al Pecado.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Envidia

Pintan color de hiel, verdiamarilla,

a quien se duele de la dicha ajena,

porque es rüin pasión sentir tal pena

sin que medie querella ni rencilla.


Se consume en la rumia y apolilla

quien no ve más allá de esta condena:

que le parezca mala, en otro buena,

cualquiera joya que en sus manos brilla.


Si odiar el bien del otro te obsesiona

si en procurarle daño perseveras,

como maligno lance de este juego,


no tendrás paz ni cetro ni corona,

ni el pan te saciará ni en las praderas

de la felicidad habrás sosiego.

viernes, 26 de agosto de 2011

Lujuria

¿Cómo llamar a tal ardor pecado?
¿Cómo tildar de torpe a esta dulzura?
Sólo la hipocresía dice impura
de la fruta que busca de tapado.

Es el deseo, suave o desbocado,
el talismán que alumbra la locura
de unión total con otra criatura:
es comunión, es gloria y es sagrado.

Quien nada da de sí, quien no se entrega,
quien compra el sexo como mercancía
el más preciado don convierte en heces.

Mas no quien pone todo en la refriega
y abnegado de sí todo lo fía
en Afrodita y en Amor por jueces.

viernes, 19 de agosto de 2011

Soberbia

Yo soy yo mismo, el resto es paisanaje,

Dios rompió el molde tras mi paridera,

lo humilde ni me roza ni me altera

y el espejo me muestra su homenaje.


Mirarme cara a cara es un ultraje

pues que no me tuteo con cualquiera.

Mi yo es más ancho que cualquier frontera,

y es lo justo rendirme vasallaje.


Gloriosa fue mi madre al darme vida

por cima de los míseros mortales.

Para ello fue sin mancha concebida.


Y aquí estoy, sin recato y sin iguales,

sin nadie que me tosa ni me impida

lucir mis galas más que excepcionales.

viernes, 12 de agosto de 2011

Ira

Hoy tengo el corazón en carne viva,
pero no importa: el corazón no duele;
es el molino que mi sangre muele
e impulsa su caudal: rabia opresiva.

Seca tengo la boca, sin saliva,
y el músculo, que late más que suele,
una orden aguarda por que vuele
hoy por su fuerza la función activa.

De un negro abismo mi pasión refluye
e inunda mi visión, fundida en rojo.
De cuanto vive su alentar denigro.

Del polvorín latente de mi enojo
la chispa de la Ira es el peligro:
rencor irracional que odia y destruye.
Madrid, viernes, 12 de agosto de 2011

lunes, 1 de agosto de 2011

Hoces del río Mesa

Referencia de imagen: Fuente propia. Paredes, buitreras y río.


De la calcárea, la incendiada altura

de donde al hondo el carroñero asoma,
el farallón sediento se desploma
para buscar del río la frescura.

A su mirar, vultúrea criatura
por plata viva entre esmeraldas toma
las corrientes del agua y el aroma
del soto en flor, en sombra y en verdura.

El Mesa en su salmodia persevera,
indiferente a la escenografía,
en dibujar meandros por las hoces.

Y la feraz coral de la pradera,
culantrillos, de arcaica biología,
o equisetos, lo animan con sus voces.


Balneario de Serón en Jaraba (Zaragoza)
Lunes, 1 de agosto de 2011

Francisco Redondo Benito de Valle






[1] vultúrea=relativa a los buitres

[2]El río Mesa, afluente del río Piedra, y éste del Jalón y en definitiva del Ebro, nace en Selas (Guadalajara). En el tramo entre Calmarza y Jaraba (Zaragoza) discurre por el fondo de unas impresionantes hoces de paredes calcáreas verticales con grandes oquedades en que abundan las buitreras o nidos de buitres leonados. En ese mismo tramo, en que las gargantas se estrechan hasta casi tocarse las paredes, se disponen tres balnearios de aguas termales: la Virgen, Sicilia y Serón. En las estrechas márgenes del río abundan los árboles de ribera: álamos, sauces, que alternan con algunas plantaciones de frutales, y una rica flora de entre la que destaco por su notable abundancia en los jardines próximos a Serón criptógamas vasculares como el equiseto (género equisetum) y muy especialmente el culantrillo o cabello de Venus (adianthum capillus-veneris) planta emblemática de los regatos, surtidores y fuentes que adornan este balneario.