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sábado, 16 de noviembre de 2024

El amor que persevera

 El amor que persevera

 

El próximo martes, día 19 de Noviembre, cumple años mi amor, mi bien, mi esposa Julia, Julita. Cumple ochenta y dos – yo tengo ochenta y cinco y pico -, y nuestro amor cumple más de sesenta. Y juro – “no jures por la Luna, la inconstante Luna”, le pedía a su Romeo la hermosa Julieta -, juro pues por la Tierra firme que nos sustenta, que nuestro amor fue, ha sido y es, constante, sincero, cálido y profundo, desde el primer día hasta hoy, y de hoy en adelante, y que nos ha proporcionado algo … que es lo más parecido a la Felicidad que pudiera imaginarse.

 

Por ello, en conmemoración, homenaje y glosa de tanta dicha, desempolvo mi vieja herramienta de comunicación, la quintilla y traigo aquí tan solo tres de ellas, que han de decir, con mucha más precisión que la que pudiera permitir la rudeza de la prosa, lo que me inspira tan gloriosa efemérides.

 


En el jardín de mi Amor
dichoso soy jardinero:
no es espontánea mi Flor,
precisa riego y calor,
luz y Cariño sincero.

Flor tan delicada y bella,
que un sólo olvido marchita
y desmaya una querella,
cuidado constante de ella
a diario necesita.

Pero, ¡qué exquisito el fruto
del Amor que persevera!
Te lo aseguro: disfruto
un edén, cada minuto,
de la dicha verdadera.

 

Sábado, 16 de noviembre de 2024

 

Francisco


martes, 30 de abril de 2024

Ochenta y cinco abriles, mil veinte meses y un ripio

 

Treinta de Abril de 2.024

 

Ayer empezaba Abril

y hoy justito Abril acaba;

van ochenta y cinco, y mil

veinte meses: yo, senil,

con bastón y boba baba.

domingo, 15 de enero de 2023

Mis mejores quintillas: segunda tanda

Se recogen aquí algunas series  de quintillas que más me complacen de entre las escritas y aportadas por mí al libro colectivo que promoví, dirigí y moderé, y que se vino a titular "Sortilegio  botánico".


1. La función de la flor


 La flor cumple su función

y un bello poema escribe

que es una sabia lección:

en su humilde condición,

devuelve más que recibe.



Por la flor la planta exhala

su canto más refinado

y exhibe toda su gala;

y, al publicarla, regala

su erotismo desbocado.


Hasta Jesús destacaba,

del campo, al lirio, en su historia;

y, en su humildad, lo alababa,

que, en su decir, superaba

a Salomón en su gloria.[i]


La flor, enigma inquietante

de un anclado vegetal

que grita ¡ayuda! al viandante,

con su fulgor deslumbrante,

para su ciclo vital.


Necesita transladar

fértil polen y semilla

entre uno y otro lugar;

y sólo lo ha de lograr

si ante un tercero se humilla.

Seducir a un semoviente

necesita en absoluto

y, para ese fin urgente,

se hace la flor sugerente

y suculento su fruto.


Reclamo son fruta y flor:

ofrecen felicidad

al moviente portador.

Así son, a este tenor,

vegetal publicidad.


Mas son honrados sus tratos,

nunca engañan al cliente:

pulpas y néctares gratos,

aún sin cumplir los contratos,

dan al presunto sirviente.


Así, incluso a pie de Ciencia,

da la flor más que recibe.

Más aún si, en la consciencia

de inmaterial experiencia,

la aprecia el que la percibe.


Su dádiva inmaterial

jamás será valorada:

¡lo que va de un erial

a la gloria vegetal

de la Alhambra de Granada!


2.Discurso sobre la castidad, el trato carnal y la procreación

Contestación a un amigo que polemizaba y hacía elogio de la virginidad ofrecida a Dios. Al Dios mosaico de la tradición misógina de las religiones del Libro, en este caso la cristiana católica, o sea, la del cristianismo reinventado por Saulo de Tarso y adaptado a las conveniencias de Roma a partir de Constantino y Teodosio.

En esta religión, en que la mujer, un ser secundario nacido de la costilla de un varón y subordinada a él, es sujeto de todas las sospechas y, aún dentro del matrimonio, tiene como función principal ser substrato para la procreación, y, secundariamente, dar placer al marido si este tiene a bien tomarla para ello, en esta religión, digo, el placer carnal, aún para la procreación, es acto impuro para la mujer, y existe un ritual católico específico para su purificación (sólo para la mujer), hoy en desuso, pero que recuerdo que mi madre, estricta católica, se sometió a él, después de sus partos, siguiendo el sacro ejemplo de la Virgen María, quien, aún habiendo concebido sin pecado "por obra y gracia del Espíritu Santo", sin trato con varón alguno y conservando su santísima virginidad, se sometió humildemente al rito de la Purificación tras el parto de Jesús.

Y como yo ya no comulgo con este sacratísimo machismo e hipocresía teologal, dije:

 Amigo, vamos a ver,

en el santo matrimonio,

contentar a la mujer

y otorgarle su placer

¿es dar tributo al demonio?

 

Y si es la procreación

la excusa para estos casos,

no entiendo la fijación

de dos mil y un revolcón

para un par de hijos escasos.

 

Si yo, por término medio

tengo un coito en siete días,

cincuenta y dos de promedio

¡Santo Niño del Remedio!

al año me contarías.

 

Con cuarenta y dos, la cuenta

de nupciales regocijos

me da dos mil ciento ochenta

contactos con mi parienta ...

¡para tener mis seis hijos!

 

Algo falla en este invento

del procreador oficio.

Según mi razonamiento,

o es muy bajo el rendimiento

o la demasía ... ¿es vicio?

 

Dar y recibir amor,

¿no es por ventura más cierto

que es la manera mejor

de mostrar el esplendor

de dos almas en concierto?

 

Negándose, conquistar

del otro la perspectiva

y, desde allí, proclamar

la ventura de entregar

el alma como cautiva.

 

Anonadarse en la amada,

ser con ella un sólo canto,

una carne, una enramada

donde ser uno no es nada

y ser dos es tanto… y ¡tanto! …

 

Amar es bueno en sí mismo,

no es pretexto para nada:

sacrificarse al abismo

de estar sólo es egoísmo

o tragedia desdichada.

 

¡Esposa de Dios!¡Qué triste!

¡Qué absurdo!¡Qué primitivo!

Si fuera cierto que existe

le diría: Dios, ¿pusiste

el deseo en todo vivo

 

por marchitarlo, cautivo,

o, como raudal sonoro,

exaltado, ardiente, vivo,

en himno triunfal, activo,

cantar tus glorias a coro?

 

¡Oh, virginidad, precinto

de un mundo macho caduco

que veda acceso al recinto

que guarda, su alfanje al cinto,

un ángel fiero y eunuco.

 

Virginidad, garantía

de pureza que vendieron,

¿eres virtud o falsía

del hombre que desconfía

del paño que le ofrecieron?

 

Con Machado considero

que "no eres tú mi cantar,

no puedo cantar ni quiero

a ese Jesús del madero

sino al que anduvo en el mar".


 


[i]
"Mirad a los lirios del campo como crecen ... Pues yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos", Mateo 6, 28-29.


 


viernes, 21 de agosto de 2015

La Razón: El crimen de la alcaldesa - monstruoso atentado ecológico




















Tranquila que se lucía
la marítima pancracia
por dunas de Andalucía
hasta que un aciago día
a Manuela cayó en gracia.

Descuidada de tercero
quiso adornarse con ella
sin saber que un reportero
que cela en su retortero
busca montarle querella.

¡Una flor! La Wikipedia
le conduce a la pancracia.
¡¡La pancracia, qué tragedia!!
¡¡¡En extinción!!! ¿Quién remedia
esta funesta desgracia?

Pronto llegan las noticias
al oído de Marhuenda.
-Ya la tenemos ¡albricias!
Atentado con sevicias
contra-Natura-delenda.

Es la azucena de mar,
de amarilidácea vena,
de ovario trilocular,
planta fácil de encontrar
en mediterránea arena.

Allí a su placer habita,
descuidada de la aviesa,
coqueta edil podemita
que sin permiso la invita
a ornar su ojal de alcaldesa.

-¡Pero eso es desmesurado!-
Un Marhuenda incontinente
mesa su cabello, airado,
proclamando el atentado
contra el sacro Medio Ambiente.

Traen el frasco de las sales,
el lexatín, el viático,
por que vuelva a sus cabales
y recobre sus modales
este príncipe mediático.

-Destacad esta mañana
este ATENTADO BOTÁNICO:
dedicadle doble plana,
maldecid lo que os dé gana:
CRIMEN, PERVERSO, SATÁNICO.

-Mostrad la consternación
que me merece este acto,
que Carmena en vacación
es un peligro en acción
que me tiene ESTUPEFACTO.

-Que si cuando no hace nada
nos arma este putiferio
¿qué no hará cuando dotada
de la autoridad “robada”
ejerza su ministerio?

La discreta interrupción
de un subalterno en la entrada
detiene este sofocón
del líder de la opinión
contra la edil imputada.

-Jefe: cese en su delirio
de botánicos pesares,
que aunque le cause martirio
sólo protegen al lirio
Asturias y Baleares.

Y así se salvó por poco
doña Manuela Carmena
del botánico sofoco, …
hasta que hurgándose un moco
la pillen ¡y será buena!


Francisco Redondo

domingo, 5 de abril de 2015

A la señorita Olivia , Enfermera de Parques, de don Francisco, Médico de Flores, para cuando seas algo mayor.

- Mira, Olivia, en toda Flor
hay una Fruta escondida,
tras la Fruta hay un Verdor,
y luego otra Flor de Amor:
es el Ciclo de la Vida.

Camino de la Estación,
azul Verónica viera,
y Malva, suave emoción,
y hasta un Diente de León,
heraldos de Primavera.

Vimos que en todo Cuadrado
un Rectángulo se esconde,
y el Círculo descarado,
perfectamente curvado,
llegó sin saber de donde.

¡Chicas, callaros, que ahora
la Gran Serpiente dormida
os va a oír y ,sin demora,
en un pis pas nos devora,
que es hora de su comida!

¡Mas, que horror, si la Serpiente
quedó atrás, ahora un León
nos acecha ferozmente
desde la tapia de enfrente,
válganos Indiana Yons!

Mas aquí, Olivia, valiente,
echa mano de su tralla,
y con furia incontinente
mira a la fiera de frente
y su látigo restalla.

Y ¡oh Dios! a tanta osadía
la Bestia feroz se arredra,
decae en su gallardía,
encoge su cola impía
y se refugia en la piedra.

Y allá marcha la doncella
enarbolando la rama,
que es látigo para ella.
No hubo heroína tan bella
a orillas del Guadarrama.

Para el adiós la mozuela
en protocolo se crece:
solemne la damisela,
como si fuera su abuela,
su mano a besar me ofrece.

A lo que, con reverencia,
obedezco de buen grado:
tanta Gracia e Inocencia
nunca en mi larga Experiencia
con tal Ternura he besado.

Villalba, sábado, 28 de febrero de 2015
Francisco. Médico de flores




[i] La señorita Olivia es una niña preciosa de cuatro años, nieta de nuestra amiga Margarita, que me cautivó durante una excursión por las afueras de Villalba, en compañía de su abuela, su madre, Ágata, y mi propia esposa. La niña no me soltó ni un momento de su mano mientras le explicaba cosas de las flores y otras. Al despedirse me ofreció a besar  su mano ¿dónde lo habría visto la mico ésta? Y, claro, me dejó  traspuesto y embelesado.

viernes, 3 de enero de 2014

Quintillas encadenadas circulares - teoría y práctica

Quintillas encadenadas circulares


Este es un tipo de composición que se me ocurrió para dificultar algo más de lo habitual las quintillas, al tiempo que obtenía un mejor efecto estético. No sé si habrá antecedentes de ello – si fuera así ruego se me advierta, aunque, en todo caso, debo decir que cuando las ideé desconocía que los hubiera, de manera que  su creación fue genuina. Lo que si hubo fueron consecuentes, ya que divulgué este tipo de composición en varios foros de poesía, y hubieron valientes que se echaron al ruedo y pergeñaron muy buenas quintillas encadenadas circulares. Por lo demás diré que en mi opinión el encadenamiento de la rima proporciona a la composición una sonoridad especial que la enriquece.

Pero a todo esto debo definir como son las quintillas encadenadas circulares. Se trata de una sucesión de quintillas en que cada una hereda la rima del último verso de la quintilla que la precede (encadenamiento) – es decir, la rima del primer verso de la segunda quintilla es igual a la del último verso de la anterior. Además, la última quintilla termina en la rima en que se inició la composición (circularidad) – es decir, la rima del último verso de la última quintilla ha de ser igual a la rima del primer verso de la primera.

El número de quintillas ha de ser igual o mayor que dos. El esquema de rima que suelo usar para este tipo de composición es el más habitual en esta estrofa: dos rimas dispuestas de manera que rimen por una parte 1º, 3º y 4º y por otra 2º con 5º (abaab). No obstante podría adoptarse cualquier otro esquema que respetara las normas generales de rima de la quintillas, a saber

1ª) Uso de rima consonante.
2ª) No dejar versos sueltos.
3ª) No disponer tres versos seguidos con la misma rima.

A estas condiciones generales de rima añado una más, que es imprescindible para el encadenamiento:

4ª) El verso primero y el último han de llevar diferente rima.

De las tres primeras normas se deduce una consecuencia:
-                          El número de rimas diferentes de una quintilla ha de ser precisamente de dos.

Y del conjunto de todas las normas se obtiene que los únicos tipos válidos de esquema para este tipo de composición son los que siguen:

1.     aabab 2. abaab 3. abbab 4. ababb

Como he dejado dicho más arriba, yo uso el tipo nº 2, que es el más habitual en la versificación en castellano.

Madrid, castillo famoso
que al rey moro alivia el miedo,
bate en fiestas en su coso
por ser el natal dichoso
de Alimenón de Toledo …

Moratín – Fiesta de toros en Madrid

No obstante cualquiera de los esquemas es válido, pero, eso sí, una vez elegido esquema, éste debe mantenerse para todas las quintillas de la composición.

Entonces, elegido esquema y fijado el número de quintillas – supongamos el nº 2 y 4 quintillas – el esquema total de la composición sería como sigue:

abaab bcbbc cdccd dadda

Es fácil deducir que:
1)                            El número de rimas distintas manejadas es igual al número de quintillas (en este caso, de 4: a b c d)
2)                            El número de ocurrencias de cada rima (lo que da la medida de la dificultad de la composición) es siempre de 5.

A efectos comparativos pongamos los números máximos de ocurrencias de rima consonante en composiciones muy conocidas:

Pareados …………………………….. 2
Tercetos aislados ...…………………. 2
Tercetos encadenados ……………... 3
Tercetos en un soneto con dos rimas 3
Cuartetos o serventesios aislados …. 2
Cuartetos en un soneto …………….. 4
Quintetos o quintillas aislados …….. 3
Décimas espinelas ………………….. 3
Ovillejos …………………………….. 4
Quintillas encadenadas circulares … 5

Finalmente, a efectos de ejemplo práctico, consigno una composición mía de cuatro quintillas en sucesión encadenada circular.


A este canto que yo canto
el Pueblo le da sustento;
con el Pueblo me levanto
y, con su risa o su llanto
me conforto o me lamento.

A su voluntad atento,
mis pasos recto encamino,
a sus deseos asiento
y es el soplo de su aliento
quien dirige mi destino.

Cuando se acabe el camino
que marca mi trayectoria
con su trazo ardiente y fino,
y ya ante el juicio divino
se represente mi historia,

diré, y será mi victoria
sobre La Que Causa Espanto:
-         No quiero, Dios, otra gloria
  que yacer en la memoria
de este Pueblo que amé tanto.

Rimas:
a – anto; b – ento; c – ino; d – oria


Madrid, viernes, 3 de enero de 2014

Francisco Redondo

viernes, 30 de agosto de 2013

La reina propone recoger alimentos perecederos que sobren de los cruceros que atracan en Palma eldiario.es 28/8/13

Reina de los vertederos
de las sobras de las sobras,
que en vez de exigir dineros
a los ricos usureros
suplica las Buenas Obras.

Y al repartir bondadosa
de tantos hijos de puta
lo que les sobra o rebosa
luce Sofía piadosa
cual Teresa de Calcuta.

El pobre roe el pan duro
que del banquete ha sobrado,
el rico se fuma un puro
y la Reina de seguro
hoy el Cielo se ha ganado.

viernes, 20 de enero de 2012

El Circo

En quintillas encadenadas circulares (eso espero)


Volatines, piruetas,

chistes de ácido regusto,

desmañadas volteretas,

desplantes y cuchufletas:

loco clown y triste augusto.


Semblante alegre o adusto,

la farándula circense,

en que el forzudo robusto

muestra bíceps e hincha el busto

al público matritense.


Que el riesgo la emoción tense

cuando vuele el trapecista,

mas nadie en el riesgo piense

y el grácil salto compense

el peligro del artista.


Balancín funambulista:

la cuerda floja a los pies

y, muy abajo, la pista,

en donde el antipodista

mira el mundo del revés.


El acróbata después

voltea por las esteras,

vivo molino sin mies.

Traspasado, el faquir es

san sebastián sin ojeras.

El domador de las fieras:

tigre, elefante o león,

las jirafas altaneras,

o las cobras de anteojeras

o la serpiente pitón.


Arlequín y Pantalón,

bufos, contienden aparte

y, a Colombina, Pierrot

se arranca y da el corazón

en la Commedia dell’Arte.


Como reza en su estandarte

-MÁS DIFÍCIL TODAVÍA-,

bromas y chistes aparte,

el Circo busca asombrarte

y encantarte cada día.


Y es su norte y es su guía,

en sudadas camisetas,

con su gaya algarabía

envolverte en la alegría

de Tespis y sus carretas.


Y así, recuperada la rima inicial en -etas, se cierra en círculo la serie de quintillas. FIN.