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viernes, 30 de marzo de 2012

Ovillejo a mi dentista

-Ovillejo[1]-

¿Quien los mis dientes mantiene?

Irene.

¿Quien los talla como a joya?

Montoya.

¿Y quien es, más que dentista,

artista?

Sin problema que resista,

de un raigón sin asidero

reconstruye un diente entero:

Irene Montoya, artista.



[1] Ovillejo: Combinación métrica que consta de tres versos octosílabos, seguidos cada uno de un pie quebrado que con él forma consonancia, y de una redondilla cuyo último verso se compone de los tres pies quebrados. DRAE. Son famosos los compuestos por Miguel de Cervantes e incluidos por él en su obra cumbre "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha".

viernes, 6 de enero de 2012

Ovillejos de la Crisis - 3

Mientras de ellas se atiborra,

la zorra,

en un corral tras su barda

las guarda

a las incautas –cretinas-

gallinas.

Entre halagos y pamplinas

va devorando una a una

sin que se alarme ninguna.

La zorra guarda gallinas.[1]



[1] Explicación para ingenuos. Mirad muchachos, la zorra representa al Capital, se quiera como se quiera llamarlo: Superricos, Mercados, Bancos, FMI, BCE, Wall Street, Agencias de Calificación, etc.; las gallinas somos todos, todos los demás.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Ovillejos de la Crisis - 2

Aunque rebose el desván

no hay pan,

aunque el hambre suma en llanto,

pa’ tanto

capitalista enfermizo

y chorizo.

Por eso te garantizo

que, aunque un maná descendiera

y llenara la panera,

no hay pan pa’ tanto chorizo.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Ovillejos de la Crisis - 1

¿Qué es del Mundo desventura?

La Usura.

¿Y qué de la Hacienda es lobo?

El Robo,

el latrocinio diario

bancario.

Un delito extraordinario,

hipoteca sin dación,

lucro inmoral, corrupción:

la Usura, Robo Bancario.

viernes, 5 de marzo de 2010

Silencio, ausencia y olvido

La soledad que presencio

en silencio

de ti fue la consecuencia

- ausencia -;

y el martirio repetido

- olvido-.

Pues habiéndote querido

hasta ser para mí todo

¿cómo asumir de este modo

silencio, ausencia y olvido?


Nota.- Entre el final del primer verso y el comienzo del segundo se aplica la licencia métrica de sinafia [pre-sen-(cio en)], posible por ser el segundo un verso muy corto, sin autonomía.

viernes, 15 de enero de 2010

Usara medida y rima

Respuesta a una controversia mantenida en un foro de poesía con el contertulio D, acerca del uso de métrica y rima en la composición.

Hermosa contestación, D, pero poco convincente para mí. Que quiere usted que le diga yo, que soy un cantarín, me he pasado la mayor parte de mi vida cantando "a capella", sin acompañamiento. Se puede cantar, como yo, La Traviata "a capella", imaginándose la orquesta, igual que se puede bailar la Danza del Fuego al compás de una flauta de caña. El resultado son vicios: uno se sale de ritmo, alarga indebidamente donde quiere, se engolfa en la melodía y el resultado es inarmónico y confuso. Así me sucedía a mí en el canto cuando me cogió, ya muy tardíamente, mi maestra de canto Olga Manzano. Tuvo que usar toda su paciencia infinita para irme metiendo en el ritmo y la armonía, porque yo era casi ciego a todo ello. Y cuando pude comparar el resultado del antes con el después, mi canto primero me resultaba casi insufrible. Y en la poética como en la oratoria de la que procede el ritmo existe tanto en verso medido o rimado como en el llamado libre (¡oh dioses! ¿por qué?). Y ese ritmo lo marcan los acentos y las pausas o cesuras, y lo remarca en su caso la rima. Un poeta que prescinda de todo ello podrá acertar sólo si es muy bueno, pero en el resto de los casos, falto de andaderas, producirá bodrios como castillos, inarmónicos y gratuitos. Para mí poesía es la armónica fusión de forma y fondo oratorios: medida, rima o no, sintaxis correcta, alto dominio de la retórica ... e inspiración, por supuesto. En fin, D, por mi parte zanjo el asunto dejando en el aire uno de los tipos de composición más enredados: "el ovillejo". En su sitio lo hallarás. Gracias por la controversia y un abrazo,


Usara medida y rima

Ovillejo

Por que mi pecho cantara

(USARA),

los ritmos que el verso anida,

(MEDIDA),

y los finales que estima,

(Y RIMA).

Sin grillete que lo oprima,

para dar mi sentimiento

al libre caudal del viento

USARA MEDIDA Y RIMA.

viernes, 13 de febrero de 2009

Consejos para componer un ovillejo

Consejos para componer un ovillejo


1.      ¿Qué es un ovillejo? El ovillejo es una estrofa de alarde que popularizó Miguel de Cervantes dentro de su novela más excelsa “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha” y mucho más tarde usó, entre otros,  José Zorrilla en su “Don Juan Tenorio”. El “Diccionario de métrica española” de José Domínguez Caparrós lo define así:

Ovillejo. Estrofa de diez versos dispuestos de la siguiente forma: tres pareados de octosílabo y quebrado; una redondilla que sigue la rima del último pareado y cuyo último verso se forma con la unión de los tres quebrados. La rima es consonante.

¿Quién menoscaba mis bienes?
Desdenes.
Y ¿quién aumenta mis duelos?
Los celos.
Y ¿quién prueba mi paciencia?
Ausencia.
De este modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.

2.     Cómo aconsejo componer un ovillejo. En mi opinión el ovillejo debe empezarse a componer por los pies. Y digo esto con un doble sentido: debe empezarse por los pies – por el último verso (primer sentido), el cual, partido en tres nos proporcionará los pies quebrados (segundo sentido), todo lo cual, colocado en su sitio nos dejará formado el esqueleto del ovillejo.

Me viene a la memoria una vieja canción asturiana:

Fui al Cristo y enamoreme
¡malhaya de enamorar!
Desde que te vi. aquel día,
morena mía
non te podré olvidar.
¡Malhaya de enamorar!

Y en una coda final se alterna el ¡malhaya de enamorar! con amores que yo tenía, verso éste, evocador y nostálgico, con que acaba la canción.

Pues bien, tomemos este último verso:

amores que yo tenía,

y tratemos de construir nuestro ovillejo sobre él. Lo primero que tenemos que comprobar es que sea de ocho sílabas métricas; y realmente lo es:

a-mo-res-que-yo-te-ní-a,

luego habrá que tratar de obtener a partir de ello los tres pies quebrados trisílabos. Probemos:

amores/ que yo/ tenía

El primero y el tercero están claros, pero el central parece tener sólo dos sílabas … Aparentemente porque está en el centro, pero, si lo separamos y contemplamos aislado, observaremos que termina en el pronombre yo, que es acentuado, con lo cual nos resultarán 2 + 1 = 3 sílabas. Vale, pues. Ya tenemos el esqueleto de nuestro ovillejo, que queda como sigue (los números son los de orden de cada verso):

2 amores

4 que yo

6 tenía

10 amores que yo tenía

Ahora vamos a elegir las consonantes. Me inspiro en el carácter de elegía amorosa de la canción y juego con los conceptos AMOR-DOLOR y encuentro por ejemplo dolores-amores, padeció-yo, hería-tenía-agonía. Nos faltan las centrales de la redondilla (versos 8º y 9º), y me gusta la consonante –ura, que contrasta bien con la vecina –ía, y que, en el mismo contexto, nos proporciona dulzura-locura.

De esta manera, nuestra estructura se ha enriquecido ya notablemente y tiene este aspecto:

1                                                                                                  dolores
2          amores
3                                          padeció
4     que yo
5                                          hería
6     tenía
7                                          agonía
8                                          dulzura
9                                          locura
10 amores   que        yo      tenía

Y ahora un poco de jugar con las palabras y de aplicar imaginación nos da el resultado final:

El rigor de los dolores
de amores
ninguno más padeció
que yo,
que amor cuanto más me hería
tenía.
Y aún viviendo en la agonía
todo trocaba en dulzura
esa adorable locura
de amores que yo tenía.

Obsérvese que, para mejorar el sentido del verso, he debido anteponer a amores la preposición de tanto en el 2º como en el 10º versos, aunque, a causa de la sinalefa, ni en un caso ni en el otro aumentó la cuenta de sílabas. Así de sencillo.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Los celos

Ovillejo triple en permutación circular

I

Dudas de si me has mentido
no han sido,
de si otros labios bebieron …
no fueron,
si te hechizó otra canción
no son,

estos celos sin razón:
- canción, bebida o mentira -,
con que la mente delira
ni han sido, fueron ni son.

II

Cosas que mis ojos vieron
no fueron,
las que nublan mi visión
no son,
las que a decirme han venido
no han sido

y, aunque me tengan sumido
en tan negra desazón,
estos celos sin razón
ni fueron ni son ni han sido.

III


Las penas sin ton ni son
no son,
las angustias que he sufrido
no han sido,
los puñales que me hirieron
no fueron.

Y pues que no me vencieron
¡alégrate corazón!
que los celos sin razón
ni son ni han sido ni fueron.

viernes, 31 de agosto de 2007

Sin dios, sin gloria y sin ti

Por ti dije a Dios adiós:
sin dios;
de tu amor hice mi historia,
sin gloria;
para, al fin, ¡pobre de mí!,
sin ti
quedarme cuando advertí
que me ponías los cuernos.
Y ahora peno en los infiernos
sin dios, sin gloria y sin ti.