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viernes, 18 de mayo de 2012

El endecasílabo (IV) Encuentros de vocales entre palabras


                         d. Encuentros de vocales entre palabras contiguas.

Seguimos aquí estrictamente el manual de Rudolph Baehr. Cuando entre palabras contiguas de un mismo verso se producen encuentros de vocales, es decir, cuando una palabra termina en vocal y la siguiente empieza por vocal asimismo puede suceder que esas vocales (en principio 2, pero pueden ser más, 3, 4, etc., e incluso corresponder a varias palabras sucesivas como en el caso ya citado: so-me-(tió a Eu)-ro-pa), puede suceder, digo, que esas vocales se pronuncien juntas, en una sola emisión de voz, formando una sola sílaba rítmica (sinalefa) o separadas, en varias emisiones de voz, formando varias sílabas rítmicas (hiato o dialefa).

                                                              i.      Fonética natural. Sinalefa e hiato.

Razona a tales efectos Rudolph Baehr que, a diferencia de la poesía clásica latina, en la que, al abundar mucho las palabras terminadas en consonante, los encuentros vocales entre palabras eran poco frecuentes, en el español la situación se invierte y lo más frecuente son palabras acabadas en vocal, y por ello también se hacen mucho más frecuentes los encuentros vocales, hasta tal punto que tales encuentros se convierten en algo habitual en nuestro idioma, por lo que las opciones por la sinalefa o el hiato no pueden evitarse y constituyen usos naturales más que licencias métricas. No obstante la fuerte influencia en la métrica de los estudios clásicos ha hecho que se las siga considerando así. De hecho, sobre estos encuentros vocálicos hubieron fuertes discusiones hasta el punto de que muchos poetas los eludían por esta razón en sus versos. La discusión se estabilizó hacia la segunda mitad del siglo XV, desde cuando vienen rigiendo las normas que ahora se aplican.
En lo relativo a la sinalefa cabe decir que las vocales, aún unidas, deben articularse plenamente, sin elisión alguna, excepto en los casos de encuentros de vocales iguales, en que se pronuncia el conjunto como una sola vocal alargada. La sinalefa se sigue efectuando aun cuando hubiere por en medio signos de puntuación (el punto inclusive), y, en el verso dramático, aunque las palabras unidas correspondan a parlamentos de distintos personajes. Aunque la sinalefa pudiera hacerse de más de tres vocales seguidas, esta circunstancia debe evitarse por razones de eufonía: “la sinalefa no es una licencia, es una necesidad del idioma, pero muchas sinalefas en un mismo verso lo tornan duro y pesado”, R. Jaimes Freyre, citado por Rudolph Baehr.

                                                            ii.      Licencias métricas: reglas que rigen el uso de la sinalefa y el hiato.

Como hemos visto, al producirse un encuentro vocálico no caben otras soluciones que la sinalefa o el hiato. El uso de una u otra figura de penderá de 1) el modo de encontrarse la vocales; 2)  los acentos; 3) razones sintácticas.

En lo relativo a la sinalefa:

a)                Ocurre siempre que se encuentran dos vocales iguales, con la única excepción de cuando la segunda lleva un acento principal del verso (por ejemplo el de la décima sílaba de un endecasílabo), en cuyo caso debe hacerse hiato.
b)               Es obligatoria en el encuentro de dos vocales átonas. 
c)                Es obligatoria cuando va una tónica y después una átona.
d)               Es habitual, salvo que lo impida la relación sintáctica o que la tónica tenga acento de intensidad obligatorio (final de verso), cuando una átona precede a una tónica.
e)                Es discrecional cuando se encuentran dos tónicas.

En lo relativo al hiato:

a)               Las conjunciones y, o, e, u no se consideran vocales e inducen por tanto al hiato al encontrase con otras que las preceden y siguen. Deberán formar sílaba con las que las siguen por su condición de semiconsonantes.
b)               Ocurre siempre el hiato entre la décima sílaba de un endecasílabo, si empieza por vocal, con respecto a la vocal final de la palabra precedente, si se diera el caso.
c)               Con algunas excepciones se hace hiato entre palabras en “estrecha relación morfológica” como artículo + sustantivo (la / hora, la / urna); preposición + palabra a que se refiere (contra / ellos, resueltos a / ir); adjetivos + sustantivos (amado /  hijo, su / amo). Las excepciones son cuando la primera es una e o cuando ambas son iguales.
d)               Finalmente, cuando las vocales que se encuentran son ambas tónicas el  hiato  es casi norma pero con muchas excepciones.

[CONTINUARÁ]

viernes, 11 de mayo de 2012

El endecasílabo (III) Grupos de vocales contiguas dentro de una palabra

                 c. Grupos de vocales contiguas dentro de una palabra.

Tratamiento métrico de grupos de vocales contiguas dentro de una misma palabra: diptongos, triptongos, sinéresis y diéresis.

Los grupos de vocales contiguas en el interior de una palabra reciben tratamientos métricos diversos según una serie de circunstancias que iremos analizando. En primer lugar estableceremos unas definiciones:
Vocales: Consideraremos como tales las cinco habituales a, e, i ,o, u más la y, si va a final del grupo.
Grupo de vocales contiguas: Nos referimos así a una sucesión de dos o más vocales de una palabra entre las cuales no figure ninguna consonante (a este respecto, la h no se considera consonante por ser muda).
Diptongo:  Llamamos así a un grupo de dos vocales contiguas que se pronuncian juntas, en una sola emisión de voz, formando una única sílaba. P.e.: ue en es-cue-la.
Triptongo: Lo mismo cuando se trata de tres vocales: buey. Por brevedad no nos ocuparemos de estos grupos.
Clases de vocales: Por su abertura: abiertas (a,e,o) y cerradas (i, y, u). Por el acento: tónicas y átonas.

El ámbito de nuestro estudio se va a limitar por tanto a los grupos de dos vocales contiguas, y esto lo vamos a ver en dos ambientes: i) Fonética natural. Diptongos. ii) Licencias métricas: sinéresis y diéresis.

i)        Fonética natural. Diptongos.- Lo primero que hay que decir es que no todo grupo de dos vocales se pronuncia como diptongo:

Ahí hay un hombre que dice ¡ay!

En esta breve frase tenemos el grupo ai (puesto que la y final se asimila a i) tres veces en otras tantas palabras:

Ahí se pronuncia a-i, como dos sílabas;
Hay y ay se pronuncian ai, formando diptongo.

Entonces ¿cuáles son las reglas? ¿Cuándo se produce el diptongo y cuando no? En términos muy generales y refiriéndonos al habla peninsular, de España se pueden dar algunas reglas:

a)       Es condición necesaria, pero no siempre suficiente para que se forme diptongo que una de las dos vocales de la pareja sea una vocal cerrada (i, y, u) y el acento tónico recaiga en la vocal abierta. Es decir las parejas que se formen solo con vocales abiertas (a, e, o) no forman diptongo y se han de pronunciar como dos sílabas. Esto no es cierto en el habla latinoamericana, distinguiendo sitios, donde si se tiende a pronunciar como diptongos algunos de estos grupos, especialmente las que contienen e: león, real, pelear, y también otras como ahora, pero adviértase, como corroboración de la propia regla, por necesidades fonéticas puras, como el habla popular ha ido cerrando progresivamente la primera vocal de la pareja, y se dice: lión, rial, peliar o aura.
b)      Tampoco se forma diptongo si la vocal cerrada va en segundo lugar y es acentuada: ra-il, ru-ín, ma-iz.
c)       Tampoco se forma diptongo (en el habla culta) cuando las dos vocales de la pareja son iguales, cualesquiera que sean: al-co-ol, pi-í-si-mo.

ii)       Licencias métricas: sinéresis y diéresis.

Se distinguen dos principales que actúan modificando la pronunciación natural. Ambas por tanto fuerzan más o menos la pronunciación natural:

a)       Sinéresis.- Permite pronunciar como una sola sílaba grupos de vocales que naturalmente se pronunciarían como dos o más. ¿En qué casos?
1)       Normalmente en palabras esdrújulas en que el grupo de vocales sigue a la sílaba que lleva el acento de la palabra: Dá-nao, hé-roe, pur-pú-reo.
2)       Menos frecuente si una de las vocales del grupo tiene acento tónico pleno: leal, león, real, ya citadas.
3)       Rara y forzada, cuando la segunda vocal sea la i o la u acentuadas.
4)       Imposible en los grupos –ií  o –uú.
b)      Diéresis.- Por el contrario consiste en la separación de las vocales de un diptongo: glo-ri-o-so  en vez de glo-rio-so. Rudolf Baehr dice “como la diéresis está en oposición con la tendencia común de la lengua hablada, puede ser un recurso de clara intención artística; por su condición artificial es propia del estilo culto …”
Sus normas son:
1) No se suele usar en diptongos considerados inseparables como –ie- y –ue-.
2) Los diptongos que se deshacen fácilmente por diéresis son: ui (rüina, rüido), -áis, -éis.
3)   En los demás diptongos la diéresis es imposible.

[CONTINUARÁ]