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jueves, 24 de septiembre de 2020

Otoño en una pequeña aldea hace muchos años

 Hay un rumor de puertas que se cierran,

de vida que se enquista,

de voces que se aquietan,

de hogares que se vuelven

de espaldas a las puertas.


Se ha hecho el bosque en la tarde

clamor mudo de ramas,

como estatuas de madres

sin hijos y sin lágrimas.

A su dolor patético

los pájaros se callan

y el Sol, cobarde, huye,

bajo, por las montañas.


Anochecer de Otoño,

cuando anochece el alma.

Las mesnadas del cierzo

preparan algaradas.

En el hogar gotea

el rezo; la balada

de difuntos extiende

vago temor oscuro por las almas

abiertas de los niños,

entre el toque de ánimas.


Madrid, Noviembre de 1.960.

viernes, 11 de octubre de 2013

Otoño también tañe liras

Tilos en Otoño en la Calle de Santiago de Compostela (Madrid). Foto del autor.























También Otoño, liras
tañe encendidas en las hojas yertas,
en minúsculas piras
so las ramas desiertas
que añoran tristes sus verduras muertas.

La húmeda podredumbre
de tanta gloria vegetal caída,
esa anual herrumbre
del ciclo de la vida
su aroma dulce, al fermentar, convida.

El dorado crepúsculo,
de sienas, ocres, rojos y amarillos
aquelarre mayúsculo,
nos envuelve en sus brillos
mientras Cierzo nos lanza sus cuchillos.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Este Otoño

Oros de otoño, rojos minerales,

hielo en los miembros que pasión no habita,

sangre que ya no inunda ni visita

con ardor estos cauces arteriales.


Llegáis una vez más a los umbrales

de este cuerpo que el tiempo debilita,

de esta ruina cruel que no suscita

el recuerdo de tiempos cenitales.


Escaso ya el albur de mi albedrío.

Borrosa luz la de mis ojos viejos,

tan ajena a los soles del verano.


Cae espesa la niebla y siento frío,

y siento que no iré mucho más lejos …

Dame la mano, amor, dame la mano.


viernes, 18 de noviembre de 2011

Policromía inexplicable


De una rama vencida del Otoño

una hojita de olmo penetró hasta mi alcoba,

amarilla y rizada.

La luz, ya decaída,

de aquel temprano atardecer tenía frío,

tiritaba

penetrada de bruma y humedades;

y esa melancolía inevitable

de Octubre,

del año en su crepúsculo,

me deprimía

una vez más

tan dulcemente …

Los sotos y arboledas,

en tanto su paleta declinaba

los rojos, ocres, sienas y amarillos,

se dejaban morir ¡tan bellamente!...


Una vez más declaro

mi asombro ante tanta belleza,

aparentemente inmotivada:

la flor se maquilla, aroma, endulza

para premiar al colibrí o insecto

que transporta su pólen,

el fruto ofrece jugos y sabores,

entre perfumes y colores gratos

al que disperse lejos sus semillas,

pero el Octubre de las hojas muertas

¿qué pretende con esa fantasía

decadente y romántica

de hecatombe anual caducifolia?

¿Tan sólo seducir a los poetas,

o enloquecer en rojo los pinceles

de los pintores?

viernes, 10 de diciembre de 2010

Melodrama de Otoño
















Foto propia: Tilos en Otoño en la calle Santiago de Compostela en Madrid.

¿Por qué vuelve el Otoño?¿Por qué insiste

en su orgía de rojos y amarillos ..?

¿Por qué imita al Crepúsculo en sus brillos

y su agonía de colores viste?


Se diría que, trágico, resiste

en sus doradas torres y castillos

el asedio tenaz de los cuchillos

congelados del cierzo que lo embiste.


Morirá como el Sol, entre hojas muertas,

decadente en su hermoso cementerio

mientras incendia el último horizonte.


Y el frío será al fin ramas desiertas,

ruina invernal, desnudo climaterio

de jocundo jardín o arisco monte.

viernes, 17 de octubre de 2008

Tilos de Otoño

Referencia de imagen: Tilos de la calle Santiago de Compostela en Madrid, en la otoñada. Fuente propia

Hostias de gloria vieja en el ocaso,
obleas de oro y sol, vital moneda
que al decaer del año el suelo hereda
cuando el árbol desnuda su fracaso.

Tan bellas como flor, o más acaso,
que parece que el tilo aquí se exceda,
amarillo tenor de la arboleda,
en dar el do de pecho a cada paso.

De la alta rama al cielo, el ostensorio
os muestra como luz retrocedida
que vuelve a los cuarteles del Invierno;

allí hallará reposo o purgatorio,
encriptada quietud en que la Vida
vela de nuevo su retorno eterno.

sábado, 9 de junio de 2007

La castaña


Referencia de imagen: http://www.redjardin.com/images/plantas/castanea.jpg

Mas ¿que hay alegre en España?
¿Alegre? - Las castañuelas.
¿Y en Noviembre? - ¡La castaña!
Miren si no es cosa extraña:
¡la cosa apunta a Zarzuelas!

¡La castaña! Ese manjar
con cara de viejecita
cuando pilonga, o de asar
en la plancha del hogar,
que al calentarse crepita.

¡La castaña! Pan de Otoño,
postre de justo renombre
que nace erizo o madroño,
que al abrir parece un ....
y al marrón le da su nombre.

Pero voy disparatando
(se va el tema de mis manos).
Por no seguir desbarrando
la sesión voy rematando,
que me crecen los enanos.

lunes, 9 de abril de 2007

Parra virgen (Ampelopsis veitchii Fam.: Vitáceas)




Si, deslumbrante y florida,
¡oh madre Naturaleza!,
tú representas la Vida,
de muerte anual herida
te superas en Belleza.

Si, en la botánica trama,
son dos conceptos vacíos
la Poesía o el Drama
¿por qué, trágica se inflama
con tan rojos atavíos?

Si toda Naturaleza
va a su meta sin desvío,
fantasía o sutileza
¿por qué muestra esa belleza
cuando se acaba el estío?

A tu tutor, virgen parra,
con tu fronda verde oscuro,
con tus zarcillos te agarras
y, cuando Otoño, demarra,
vistes de rojo los muros.