Todo está hecho, amor, todo está hablado,
ya sólo queda ver que la semilla
abre su verde nuevo al sol que brilla
y corona de espigas el sembrado …
Madrid, domingo, 23 de enero de 2022
Quizá un día lo continúe; quizá …
Aproximación a la Poesía desde la Ciencia y/o dulcificación de la Ciencia a la luz de la Poesía
Todo está hecho, amor, todo está hablado,
ya sólo queda ver que la semilla
abre su verde nuevo al sol que brilla
y corona de espigas el sembrado …
Madrid, domingo, 23 de enero de 2022
Quizá un día lo continúe; quizá …
Pues ¿qué queréis de mí?
No puedo daros más,
cuanto tenía os di.
Ya no os veré jamás.
Mis pechos secos son,
mis ojos son sin luz,
mis ecos, ya sin son,
de mi vida el trasluz.
Muy pronto no seré
-si es que alguna vez fui-:
nada se perderá.
Sin pena olvidaré.
Los sueños que viví
nadie recordará.
Madrid, sábado, 21
de agosto de 2021
Hay un rumor de puertas que se cierran,
de vida que se enquista,
de voces que se aquietan,
de hogares que se vuelven
de espaldas a las puertas.
Se ha hecho el bosque en la tarde
clamor mudo de ramas,
como estatuas de madres
sin hijos y sin lágrimas.
A su dolor patético
los pájaros se callan
y el Sol, cobarde, huye,
bajo, por las montañas.
Anochecer de Otoño,
cuando anochece el alma.
Las mesnadas del cierzo
preparan algaradas.
En el hogar gotea
el rezo; la balada
de difuntos extiende
vago temor oscuro por las almas
abiertas de los niños,
entre el toque de ánimas.
Madrid, Noviembre de 1.960.
Décima antigua 6 + 4 con pies quebrados[1]
Allá se avista el recodo
donde da vuelta la vida
y el camino;
antes que se agrave todo
honremos la despedida
con buen vino.
Vierta el zumo de la cepa
su arcana filosofía
porque lo triste del día
ya no quepa.
[1] Décima antigua 6 + 4 de cinco rimas en que además de los pies quebrados habituales en los versos 3º y 6º se ha hecho quebrado también el 10º, a manera de nueva variante que se me ha ocurrido.
Licor de la pasión, lujo del alma,
destilado en agraz de la tristeza,
bronco gañir con que la vida empieza,
húmedo adiós cuando se acaba en calma.
Flujo en que, fuente a fuente, el tiempo empalma
la pena o alegría en que tropieza
un corazón sin norte ni cabeza,
que en tan salado humor trenza su palma.
Me apartaron de ti, por no ser flojo,
a un exilio de esparto, macho y duro,
hijo del pedernal, cardo o abrojo;
y al fin, viejo, castrado e inseguro,
por cualquier cosa los pañuelos mojo,
plañidero senil, higo maduro.
Estaba equivocado: sí me importa
lo que no ocurra el día tras mi muerte,
no levantar los ojos y no verte,
ni ver mi vida, absurdamente corta.
Imaginar el no existir reporta
sólo melancolía y mala suerte,
pero es ya tan difícil contenerte,
cuando el ocaso hacia su fin transporta …
[¡Cálmate, corazón, tú ya has vivido
tu ración de alegría y de esperanza!
Encontraste el amor y te han querido,
diste tu amor hasta donde te alcanza,
si sufriste, tus penas han sufrido.
El fin será buen fin para tu andanza].
En memoria de Luis Mª. Echevarría
En algún tiempo estamos concordando,
en algún tiempo estamos consintiendo,
en algún tiempo estamos congeniando,
me estás acompañando, compañero,
y de tu compañía me complazco.
En algún tiempo estás conmigo, amigo;
voy por la vida dando a manos llenas,
firme es mi voz, seguro el pulso mío,
no miro atrás, a todos me confío
y hago míos sus gozos y sus penas.
En algún tiempo estamos concordando,
en algún tiempo estamos consintiendo,
en algún tiempo estamos congeniando,
me estás acompañando, compañero,
y de tu compañía me complazco.
En algún tiempo estás conmigo, amigo;
en algún tiempo, acaso hace una hora,
en algún tiempo, acaso, mas no ahora.
Ya nunca ahora ... porque ya te has ido.
Madrid, 7-12-1.979
Me veo ya a mi mismo desde afuera,
como si en mí habitara otra persona,
y veo cómo el alma me traiciona
y no me acierta a ver tal como fuera.
Centauro de yo y él, voraz quimera,
la unidad se fragmenta, me abandona
y, rota ya en pedazos, se me encona
en fratricida lid, contienda fiera.
Sin tregua en el fragor de este combate
que libro sin piedad sólo conmigo,
soy quien propina el golpe y quien se abate,
herido y agresor, juez y testigo
de este litigio que en mi mente late,
y en mi mente fabrica su enemigo.


