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domingo, 23 de enero de 2022

Consumación

 Todo está hecho, amor, todo está hablado,

ya sólo queda ver que la semilla

abre su verde nuevo al sol que brilla

y corona de espigas el sembrado …


Madrid, domingo, 23 de enero de 2022

 

 

 

Quizá un día lo continúe; quizá …

domingo, 17 de octubre de 2021

Renunciación

 

Pues ¿qué queréis de mí?

No puedo daros más,

cuanto tenía os di.

Ya no os veré jamás.

 

Mis pechos secos son,

mis ojos son sin luz,

mis ecos, ya sin son,

de mi vida el trasluz.

 

Muy pronto no seré

-si es que alguna vez fui-:

nada se perderá.

 

Sin pena olvidaré.

Los sueños que viví

nadie recordará.

 

Madrid, sábado, 21 de agosto de 2021

jueves, 24 de septiembre de 2020

Otoño en una pequeña aldea hace muchos años

 Hay un rumor de puertas que se cierran,

de vida que se enquista,

de voces que se aquietan,

de hogares que se vuelven

de espaldas a las puertas.


Se ha hecho el bosque en la tarde

clamor mudo de ramas,

como estatuas de madres

sin hijos y sin lágrimas.

A su dolor patético

los pájaros se callan

y el Sol, cobarde, huye,

bajo, por las montañas.


Anochecer de Otoño,

cuando anochece el alma.

Las mesnadas del cierzo

preparan algaradas.

En el hogar gotea

el rezo; la balada

de difuntos extiende

vago temor oscuro por las almas

abiertas de los niños,

entre el toque de ánimas.


Madrid, Noviembre de 1.960.

domingo, 23 de octubre de 2016

Los amigos perdidos

Los amigos perdidos

¿Qué encrucijada os desvió? ¿Qué enredo
de la vida os dejó en el camino,
lejos del corazón que palpitaba
con vuestro amor y vuestra compañía?

¿Podrá, lejos de todos, este pecho doliente
seguir con tanta carga de ausencias y de olvidos?
Duro es vivir en soledad, dura es la falta
insalvable del deudo y del amigo.

Nada me sabe igual, nada conforta
el pasar taciturno de mis días.
Herido de nostalgia, sin consuelo,
clamo y reclamo en vano.

Es mi memoria lastre doloroso,
peso mortal,  necrópolis funesta,
que cada nombre torna en epitafio
y en graves losas cambia los recuerdos.


Madrid, 11 de agosto de 1.986

viernes, 17 de septiembre de 2010

Donde da vuelta la vida


Décima antigua 6 + 4 con pies quebrados[1]


Allá se avista el recodo

donde da vuelta la vida

y el camino;

antes que se agrave todo

honremos la despedida

con buen vino.

Vierta el zumo de la cepa

su arcana filosofía

porque lo triste del día

ya no quepa.



[1] Décima antigua 6 + 4 de cinco rimas en que además de los pies quebrados habituales en los versos 3º y 6º se ha hecho quebrado también el 10º, a manera de nueva variante que se me ha ocurrido.

viernes, 16 de julio de 2010

El llanto

Licor de la pasión, lujo del alma,

destilado en agraz de la tristeza,

bronco gañir con que la vida empieza,

húmedo adiós cuando se acaba en calma.


Flujo en que, fuente a fuente, el tiempo empalma

la pena o alegría en que tropieza

un corazón sin norte ni cabeza,

que en tan salado humor trenza su palma.


Me apartaron de ti, por no ser flojo,

a un exilio de esparto, macho y duro,

hijo del pedernal, cardo o abrojo;


y al fin, viejo, castrado e inseguro,

por cualquier cosa los pañuelos mojo,

plañidero senil, higo maduro.

viernes, 2 de octubre de 2009

En el ocaso

Estaba equivocado: sí me importa

lo que no ocurra el día tras mi muerte,

no levantar los ojos y no verte,

ni ver mi vida, absurdamente corta.


Imaginar el no existir reporta

sólo melancolía y mala suerte,

pero es ya tan difícil contenerte,

cuando el ocaso hacia su fin transporta …


[¡Cálmate, corazón, tú ya has vivido

tu ración de alegría y de esperanza!

Encontraste el amor y te han querido,


diste tu amor hasta donde te alcanza,

si sufriste, tus penas han sufrido.

El fin será buen fin para tu andanza].

viernes, 27 de marzo de 2009

En algún tiempo estás conmigo, amigo


En memoria de Luis Mª. Echevarría

En algún tiempo estamos concordando,

en algún tiempo estamos consintiendo,

en algún tiempo estamos congeniando,

me estás acompañando, compañero,

y de tu compañía me complazco.

En algún tiempo estás conmigo, amigo;

voy por la vida dando a manos llenas,

firme es mi voz, seguro el pulso mío,

no miro atrás, a todos me confío

y hago míos sus gozos y sus penas.

En algún tiempo estamos concordando,

en algún tiempo estamos consintiendo,

en algún tiempo estamos congeniando,

me estás acompañando, compañero,

y de tu compañía me complazco.

En algún tiempo estás conmigo, amigo;

en algún tiempo, acaso hace una hora,

en algún tiempo, acaso, mas no ahora.

Ya nunca ahora ... porque ya te has ido.

Madrid, 7-12-1.979

viernes, 20 de febrero de 2009

Esquizo

Me veo ya a mi mismo desde afuera,

como si en mí habitara otra persona,

y veo cómo el alma me traiciona

y no me acierta a ver tal como fuera.

 

Centauro de yo y él, voraz quimera,

la unidad se fragmenta, me abandona

y, rota ya en pedazos, se me encona

en fratricida lid, contienda fiera.

 

Sin tregua en el fragor de este combate

que libro sin piedad sólo conmigo,

soy quien propina el golpe y quien se abate,

 

herido y agresor, juez y testigo

de este litigio que en mi mente late,

y en mi mente fabrica su enemigo.

viernes, 20 de junio de 2008

A destiempo

Esas palabras que te vienen cuando
su tiempo ya pasó e inoportuno
resulta ya decirlas a ninguno
porque ninguno las está aguardando.

El gesto mudo que murió amagando
un paso, una caricia, un beso, uno,
que acaso a tiempo fuera el oportuno
a retener la dicha, … Pero ¿cuándo? …

- Si hubiera marcha atrás … si retenido,
como un deuvedé, pausar pudiera
aquel preciso instante, aquel momento …

y asi enmendar aquel tentar fallido …
y decir lo que entonces no dijera …

- ¡Cállate, corazón! No hay otro intento.

miércoles, 30 de abril de 2008

Balneario

Dardos de luz
traspasan la enramada.
Lidia la sombra
su perpetua lucha
contra la luz,
y frondas vegetales
son escudos al Sol.

En la espesura
el agua marca
acompasadamente
el goteo del tiempo.

Morosas galerías,
arruinadas beldades,
viejas damas
exhiben sin pudor
su decadencia ...

Dan ganas de llorar:
la lozanía
no es eterna; lo bello
se hace mueca grotesca
de sí mismo
cuando el afeite,
ya remedio vano,
un rostro envejecido
torna en máscara ...

viernes, 25 de abril de 2008

Depresión

Encorvarte,
plegarte sobre ti
para ser, contra el Mundo, todo espalda …

Volver al claustro amable,
protegido y total,
inmensamente irresponsable,
en que, sin depender nada de ti,
todo de ti sin duda se esperaba.

Volver a ser mera promesa
o fracasado intento
sin historia: NADA.

martes, 22 de abril de 2008

Dame ya, oh dios cruel, todo el olvido.

Me suicido a diario
renunciando a la luz
que ya fue,
entregando mi vida a los olvidos
a retazos, a trozos, a pedazos
que van cayendo yertos …
… y tallando
una estatua de sal
que el viento lima
y disuelve la lluvia …

Y ya ni sé quien soy,
me desconozco,
y me doy miedo
- como un extraño
que el loco azar
te diera por colega
cada vez que lo vieras
tras del vidrio
velado del espejo.

Ando, ya no sé cómo,
con media alma dormida,
igual que un peso muerto.
Con un pasado
de impenetrable niebla,
con una niebla
de la que emergen a veces
objetos, personas, imágenes
que me impresionan
fuertemente,
no sé por qué
puesto que apenas
¡oh Dios!
las reconozco …

Me suicido a diario, si,
sobre esa media alma en niebla,
que me vomita pecios, Señor,
con tu permiso.

Eres cruel, ¡oh Dios!
Dame la Luz o al menos
dame
TODO EL OLVIDO.

viernes, 3 de agosto de 2007

Atardece en mis ojos.

Atardece en mis ojos:
pronto no verán ya
esos celajes tristes y gloriosos
con que la tarde,
como yo,
se muere.
Pronto no verán ya.

Vivir es la renuncia
constante a tantas cosas,
a tantas cosas …
No importaría, pero
la añoranza
me las revive a diario,
sin el brillo de antes,
sin la mágica
luz que las ilustraba …
Me las pone delante
por deplorar su ausencia
inevitable,
por hurgar en la herida
de su pérdida.
Por hacerme llorar.

Atardece en mis ojos.
Y casi llego a desear
una noche cerrada,
definitiva,
espesa …


Balneario de Lugo, 7/7/2007.

jueves, 2 de agosto de 2007

Añoranza

¿Por dónde andáis, fantasmas del pasado,
tristes objetos que vagáis perdidos
por entre los trasfondos escondidos
que amueblan mi cerebro trastornado?

¿Dónde fuisteis dulzuras del pecado,
turbulenta embriaguez de los sentidos
que poblaba de anhelos encendidos
este mi corazón deshabitado?

Pues que perdidos sois, sin esperanza,
¿por qué me acosa como el trapo al toro
sin tregua ni respiro la añoranza?

¡¡Es ruina sin remedio mi tesoro!!
¡Venga el olvido al quite sin tardanza
y, en su niebla, sepulte cuanto añoro!

miércoles, 1 de agosto de 2007

Desmemoria

Ya no sé lo que fui: todo es confuso;
cuentan cosas de mí que ya no entiendo;
ya no me alcanzo a ver, y no pretendo
volver a recordar: no soy iluso.

Figuras de contorno muy difuso,
aromas que entre dudas voy oliendo,
sabores que, remotos, van trayendo
atisbos de vivencias en desuso

llegan, y voy juntando cada indicio
de mi pasado, ya cadáver yerto,
por revivirlo fresco en la memoria:

reconstruir la pura trayectoria
del hilo que en mi mente brilla incierto,
objeto de un extraño maleficio.

martes, 31 de julio de 2007

Murria

Llega otra vez, helada, la tristeza
con su carga de duelo y pesadumbre.
Se cuela sin llamar y por costumbre
cada llaga visita y despereza.

Sus agrias manos buscan con destreza
las grietas laceradas y la herrumbre
que entumece mis huesos, podredumbre
de un cuerpo que por días se despieza.

¡Llega, niebla fatal, letal herida
Anega el alma de limón tranquilo,
que he de beber tu copa hasta las heces!

Esta melancolía que me ofreces
acojo resignado y asimilo
como corona amarga de la vida.


Y, tras otro soneto de Germinal Sánchez, que trataba de confortarme respondí:


El rumiar de la pena


Ya pongo, Germinal, empeño y gana
en alejar la pena puñetera;
mas si puerta le doy, ¡oh tesonera!
se me cuela otra vez por la ventana.

Y es la murria de ayer murria mañana,
acíbar persistente, hiel certera,
roedora tenaz que persevera
en demostrar que mi esperanza es vana.

Y me muero a pedazos, me desplomo
como armazón de sueños carcomido
por esta murria eterna que me roe;

y solo aguanto triste por ver como
todo se viene al suelo derruido,
y en su ruina halla fin cuanto corroe.

lunes, 30 de julio de 2007

Pourquoi me réveiller …

“Pourquoi me réveiller , ô souffle du printemps?” (Werther)

¿Por qué turbas de nuevo con tu aliento
éste mi viejo corazón dormido?
¿Por qué, del viejo tronco carcomido,
un brote verde nace contra el viento?

¿Por qué vuelven de nuevo al pensamiento
dulces recuerdos del amor perdido?
¿Por qué débil aún vibra el latido
que enervara el fluir del sentimiento?

Ya es tarde para todo, ya no canta
como cantaba Mayo en mi garganta
cuando su amor gusté por vez primera.

No envíes hoy tu sol sobre mis huesos,
contén de tus alondras los excesos,
que voy de retirada, Primavera.

domingo, 29 de julio de 2007

De la imposible perduración del cenit

Tú fuiste el ideal de la belleza
en que mis ojos nuevos se estrenaban;
fuiste la miel a labios que gustaban
hasta entonces acíbar y aspereza.

Te amaron sin saberte con certeza;
ignorantes de ti, te adivinaban,
como planetas ciegos te orbitaban
quemándose en la luz de un sol que empieza.

(Mágico resplandor el de la aurora
entrevista entre brumas del ocaso.
Mágica luz de aquello que se añora).

Corazón, reconoce tu fracaso:
pues que eterno, glorioso pretendiste
preservar ese instante, lo perdiste.

sábado, 28 de julio de 2007

La tristeza



Ominosa, glacial, lenta y sombría
una niebla letal lame mi alma.
Una marea de limón en calma
anega, amarga, hasta el confín del día.

De mí mismo me canso y me fatigo
y, en constante fluir hacia la Nada,
entre un río de ahogados sobrenada
mi demolido corazón conmigo.

En los grises recodos del olvido
he abandonado mi alegría muerta
y he presentido al fin mi muerte cierta.

Porque, en este horizonte sin sentido,
¿dónde llevar la vista que no advierta
yermo el querer y la esperanza yerta?


Referencia de imagen: http://www.ugr.es/~peruano/antartida/imagen2/tristeza.jpg