viernes, 28 de mayo de 2010

Cómo me duelen esas mujeres



Barra de un prostíbulo en Madrid



Respuesta a comentario de Maramín sobre “Pregón de putas”

Cómo me duelen ¡ay! esas rameras,
esas pobres mujeres de la vida,
carne paciente y alma dolorida
por el hambre de sexo de esas fieras,

de esas bestias babosas y rastreras,
que arrastran su lujuria incontenida
de burdel en burdel, como una herida
por los neones de las carreteras.

Cómo me duelen ¡ay! así, forzadas
a malvender sin tregua el don precioso
de dar placer, al son de la moneda.

Cómo me duelen ¡ay! esclavizadas
por el rufián, el chulo y el mafioso,
como reses en tanga y top de seda

4 comentarios:

Gustavo Pertierra dijo...

Verdaderamente causa dolor tanta miseria humana, tanto comercio denigrante.
Me ha resultado conmovedor tu soneto.
Solo debo observar la pérdida de acento en el verso 8vo, que le quita un pelin de musicalidad, pero que no puedo dejar pasar si quiero ser honesto con mi comentario.
Pero ya sabrás que admiro profundamente y respeto tu forma de escribir y tanto conocimiento respecto de la poesía clásica.
Un fuerte abrazo, Francisco

Francisco Redondo dijo...

Tienes razón, Gustavo, aunque a mí me sonaba bien. El verso solo tiene acentos en la 4a y en la 10a sílabas, y faltaría uno intermedio. Este tipo de omisión de acento se ha usado tanto por poetas clásicos como modernos y hasta hay quien sitúa este endecasílabo como el tipo puro (B1) del sáfico, pero Rudolph Baehr lo critica muy acertadamente: "El tipo puro de este grupo sólo existe desde un punto de vista prosódico, Pero no en lo que respecta al ritmo. Henriquez Ureña lo señala con la sigla B1, ... El tipo B1 puede definirse así: un acento constitutivo en la cuarta sílaba, y cinco sílabas átonas entre la cuarta y décima:

Al desempeño / de su profecía

Igual que el tipo A puro el tipo B1 puro no existe en teoría en lo que se refiere al ritmo. Por el carácter de la acentuación española, otro acento tiene que caer en una de las cinco sílabas comprendidas entre la cuarta y la décima, aunque por su condición morfológica resulten en teoría átonas". Es decir, fonéticamente, el recitador deberá "inventarse" un acento en sexta, séptima u octava, lo cual es dejarle a él la responsabilidad que no ha asumido el autor.

Sin embargo, esto se da en la práctica magistral:

tronco sin ramas; y lo que más siento

para el gusano de mi sufrimiento

si soy el perro de tu señorío

los tres de Federico García Lorca, y del mismo soneto, que analizo en otro tema de este blog; y se pueden hallar en Garcilaso y otros muchos, aunque "mal de muchos consuelo de tontos".

Te vuelvo a dar la razón y las gracias, Gustavo. Un abrazo,

Juan José dijo...

Excelente clase poética, al leerlo en voz alta me percaté también de la particularidad de ese acento en:



"por los neones de las carreteras"



y al leer los comentarios de ambos poetas como magistrales, felicitaciones compartidas...

Juan José

Francisco Redondo dijo...

En efecto, Juan José, como allí decía puede considerarse a esos versos acentuados solamente en 4ª y 10ª sílabas como "sáficos incompletos o de acentuación intermedia no definida" pues, en efecto, se necesita otro acento entre ambas y, al ser todas las sílabas intermedias átonas, se deja en manos del recitador de turno la eleccíón de una sílaba de entre las intermedias para cargar sobre ella el énfasis acentual.
Sin embargo, como dije antes la práctica magistral no evita este tipo de versos, y hasta los cataloga como sáficos de tipo B1.
Un saludo,