jueves, 18 de julio de 2013

El triunfo del Mal

No creo exista Dios, pero es posible
que el Diablo en su pecado sí que exista:
tengo el triunfo del Mal ante la vista,
omnipotente, universal, terrible,

ominoso, protervo e invencible
frente a cualquier mortal que lo resista,
frente a cualquier virtud que se revista
de pretensión de un Bien casi intangible.

He visto la Inocencia maculada,
a la Honradez doblando la rodilla
y al justo Ardor o yerto o fenecido.

Tuya es la Flor, al fango destinada;
tuyo el Honor, sumido en la mancilla.
¡Hosanna a Ti, Satán, porque has vencido!

2 comentarios:

Childe dijo...

¿Cómo estamos?
Has pensado alguna vez que los ateos y agnósticos somos los únicos que mantenemos intacta la fe, yo muchas veces.

Siempre que leo alguno de tus poemas, reconozco al hombre culto, y reconozco ese enfado Hunamuniano (permítaseme la expresión) ante la ignorancia y sus derivas, al poeta y al rebelde. Pone Galdos en boca del conde de Albrid la siguiente pregunta, ¿Qué cree que es el honor? El preguntado responde, una mierda pinchada en un palo. Pero en fin, deja que una vez más irrumpa mi verso para ilustrar lo que aquí se dijo.

Un abrazo.



¡Al diablo el creador y al diablo el diablo!
al diablo el bien y el mal y los pecados
al diablo educadores y educados
que todo es ilusión, todo vocablo

quiméricas figuras de retablo
lisonjas de profetas y prelados
y cuentos para los desheredados,
así lo he visto yo, sé de lo que hablo.

Y es que quiere moral dictar la norma
y niega al ser en si para su mano,
quisiera modelarlo, darle forma

pero es humano, demasiado humano,
el Alma que no es tal, no se conforma,
el bien somos tú y yo, querido hermano.

Francisco Redondo dijo...

Disculpa, Enrique, que vacaciones, veranos y otras disipaciones me hallan impedido dar digna cuenta de tu visita. Efectivamente a mí también el Honor se me da una higa y sin embargo estas cosas del Bien, el Mal y otras teologías me siguen importando.
Soberbio y hondo tu soneto; me ha gustado mucho la forma, la frescura, pero sobre todo el fondo. Aún tengo que pensarlo más, pero de momento me deja usted impresionado. Chapeau!