viernes, 11 de junio de 2010

Episodio dental

Flemón


Allá donde el Amor, que ora y devora,

quiso comer y quiso ser comido,

el nido de los besos es ahora

caverna del Dolor, perenne aullido,

preñante mal que humores atesora

y, cual Pandora, vierte en un descuido.

Y así, sin la Lujuria y su gozada,

quedó mi boba muela embarazada.


Endodoncia


La fresa horada y al rotar perfora

el muro ebúrneo que la caries daña;

aletargado, el nervio ya no llora

mientras el anestésico lo engaña

y en paz lo lleva a su postrera hora,

cuando la lima roe hasta la entraña.

Y ya sin nervio – ni alma – desconsuela,

roto sepulcro de marfil, la muela.


Reconstrucción


En la reconstrucción al fin termina

todo el saneamiento de la zona.

Ya sólo queda taponar la mina

y moldear con arte otra corona:

así se hará con pizcas de resina,

a la luz que endurece y cohesiona.

[Mas ¡ay! la muela muerta me da espanto,

¡y la boca me sabe a camposanto!].

2 comentarios:

Juan José dijo...

todo un episodio estas 3 octavas... y con un mismo tema, muy pulcro y ensimismado en la operación dental que describe con versos... el buen poeta obtiene eso de cualquier evento de la vida (donde solamente algunos ojos ven y algunas almas sienten)

Gracias por darnos ejemplos con su gran talento. Un abrazo hasta alli.

Juan José

Francisco Redondo dijo...

Muy amable otra vez de su parte, Juan José. Ya sabe, jugar con las palabras con un mínimo de armonía y eufonía.

Un abrazo,