sábado, 13 de enero de 2018

Soneto. La rima de los tercetos.



1. Propósito de este estudio.

Se trata de revisar los diferentes esquemas de rima que se pueden o deben usar en los tercetos de un soneto

2. Algunos conceptos.

2.1. Soneto.

Se llama soneto a una composición poética de origen italiano que consta de catorce versos de arte mayor distribuidos, por este orden, en dos cuartetos seguidos de dos tercetos. Todos los versos son rimados en forma consonante.

2.2.           Tercetos de los sonetos.

Como se ha dicho, se trata de las estrofas que rematan el soneto y que forman los seis últimos versos del mismo, agrupados en dos secuencias de tres versos cada una.

En algunos sonetos de uso muy poco frecuente (véase el caso del soneto invertido) los tercetos van en cabeza del soneto y los cuartetos van detrás, pero en la inmensa mayoría de los sonetos la disposición de las estrofas es la que se ha indicado.

2.3.           Rima consonante.

Por rima consonante se debe entender la igualdad fonética exacta y completa de vocales y consonantes a partir de la última vocal acentuada del verso, inclusive. Afecta por tanto en exclusiva a las palabras finales de los versos rimados.

Ejemplos:

Terminación llana: fresa rima con obesa, pero no rima con cabeza, ni con mesas, ni con vela.
Terminación aguda: flor rima con resplandor, pero no con balcón, ni con remar.
Terminación esdrújula: diabólico rima con católico, pero no con sinfónico, ni con metabólicos, ni con abanico.

Se pueden asimilar en rima consonante b y v, pero no c o z con s ni ll con y., como no sea en poesía en que se pretenda incluir efectos folklóricos.

La rima de los versos de los tercetos de un soneto debe ser consonante.




2.4.           Ocurrencia de rima.

Denomino así a la realización concreta de una rima en cada verso en que aparece.

Por ejemplo, en los tercetos que siguen, de un cierto soneto de Miguel Hernández

El fantasma del beso delincuente
el pómulo te tiene perseguido,
cada vez más patente, negro y grande.

Y sin dormir estás, celosamente,
vigilando mi boca ¡con qué cuido!
para que no se vicie y se desmande.

               se manejan tres rimas: -ente, -ido y –ande. Y, para cada una de ellas, se registran dos ocurrencias, como sigue:

-ente, con ocurrencias en los versos primero y cuarto.
-ido, con ocurrencias en los versos segundo y quinto.
-ande, con ocurrencias en los versos tercero y sexto.

2.5.           Esquema de rima.

Denomino así a la manera en que se organizan o alternan las rimas y sus ocurrencias en el poema, estrofa o grupo de estrofas de que se trate, en este caso los dos tercetos de un soneto.

Cada rima se suele denotar por medio de una sola letra – mayúscula si el verso es de arte mayor, minúscula si es de arte menor -, y el esquema completo, mediante la secuencia de las letras que correspondan a las sucesivas ocurrencias, en el orden en que se vayan presentando en el conjunto de los versos.

En un soneto se suelen reservar las letras A y B para las rimas de los cuartetos y las C, D y, eventualmente, E, para los tercetos; y así haré en este estudio.

En el ejemplo del epígrafe precedente, si denominamos las rimas como sigue:

C = -ente; D = -ido; E = -ande,

el esquema de rima quedaría denotado como:

CDE CDE.



3.           Normas que rigen la rima de los tercetos de un soneto.

Según figura en tratados de métrica y según mi propio conocimiento de la práctica magistral, la rima de los tercetos de un soneto se atendría a las normas siguientes:

1.                     La rima ha de ser siempre consonante. La existencia de ejemplos de sonetos con rima asonante o incluso formados por versos blancos no pasa del nivel de anécdota, y tales poemas no pueden ser considerados sonetos típicos ni normales.
2.                     Todo verso ha de rimar con otro u otros de entre los del conjunto. Es decir, no pueden haber versos sueltos.
3.                     No pueden haber tres o más versos consecutivos con la misma rima en el conjunto de los seis versos.

3.1. Consecuencias de estas normas.

De las normas que anteceden se deducen fácilmente las siguientes consecuencias:

1.                      Enlace de rima. Siempre habrá como mínimo un verso del primer terceto que rimará con otro del segundo.
2.                      Número de rimas. Como máximo será de tres; con cuatro o más faltarían versos para garantizar un mínimo de dos ocurrencias para cada rima. Con dos rimas podemos tener 3+3 o 2+4 o 4+2 ocurrencias; con tres solo cabe 2+2+2.

4. Esquemas más habituales.

 La inmensa mayoría de los sonetos magistrales se atienen sistemáticamente a dos esquemas de rima de los tercetos. Son éstos:

Con dos rimas: CDC DCD, que llamaría de tercetos doblemente encadenados. Como ejemplo, el de un famoso soneto de Lope de Vega,

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo. Es más, sospecho
que voy los trece versos acabando.
Contad si son catorce, y está hecho.

Con tres rimas: CDE CDE,  o correlativo. Como ejemplo, aparte del de Hernández, arriba citado, traeré ahora uno bien conocido, de Miguel de Cervantes,

Apostaré que el ánima del muerto
por gozar de este sitio hoy, ha dejado
la gloria donde vive eternamente.

Esto oyó un valentón y dijo: -Es cierto
cuanto dice voacé, seor soldado.
Y quien dijere lo contrario, miente.

Estos son los esquemas más usados y clásicos, de manera que, quien no quiera saber más puede dejarlo aquí, pues, con conocerlos, tiene suficiente para decir que sabe como riman los tercetos de un soneto. Pero caben otros esquemas que satisfagan otros criterios estéticos o permitan variar la rutina consagrada. A ello va a responder con cierta pretensión exhaustiva lo que sigue en este estudio.

5. Deducción sistemática de todos los esquemas de rima de los tercetos que se ajusten a las normas antes fijadas.

Como ya se dijo antes, nombraremos como C a la primera rima que ocurra, como D a la segunda y, a la tercera, si la hubiera, la denominaremos E. Es obvio que los esquemas que pudieran obtenerse a partir de otro por mera permutación de estas letras serán formalmente idénticos al primero, por lo cual solo consideraremos los esquemas diferentes en que las letras aparezcan por su orden: C, D (y E).

5.1. Esquemas de dos rimas 3 + 3.

1.      CCD CDD.
2.      CCD DCD.
3.      CDC CDD.
4.      CDC DCD, que es el que más arriba hemos llamado doblemente encadenado.
5.      CDC DDC.
6.      CDD CCD.
7.      CDD CDC.

De este tipo, son todos los que cumplen las normas. Aparte del esquema 4, como se ha dicho, completamente consagrado, destacaría por su evidente simetría los esquemas 1 y 6, con los que merecería la pena experimentar. Los demás los dejo a la curiosidad o la perspicacia de los sonetistas innovadores.

5.2. Esquemas de dos rimas 4 + 2 o 2 + 4.

8.      CCD CCD.
9.      CCD CDC.
10.  CCD DCC.
11.  CDC CDC.
12.  CDC DCC, así se riman los seis versos finales del soneto inglés o shakespeariano: un serventesio seguido de un pareado.

13.  CDD CDD, único posible con la estructura 2 + 4.



5.3. Esquemas de tres rimas 2 + 2 + 2.

14.  CCD DEE.
15.  CCD EDE.
16.  CCD EED.
17.  CDC DEE, también podría ser ésta la estructura de los seis últimos versos de un soneto inglés: un serventesio seguido de un pareado final, si bien, en este caso, con rima diferente entre ambas estrofas..
18.  CDC EDE.
19.  CDC EED.
20.  CDD CEE.
21.  CDD ECE.
22.  CDD EEC.
23.  CDE CDE, llegamos aquí al esquema clásico de tres rimas, correlativo, del que ya se ha tratado más arriba.
24.  CDE CED.
25.  CDE DCE.
26.  CDE DEC.
27.  CDE ECD.
28.  CDE EDC, correlativo en sentido inverso. Lo he usado frecuentemente en mis sonetos y he recibido algún reproche por cuanto las ocurrencias extremas de la rima C quedan demasiado distantes, sin embargo yo no aprecio demérito alguno y creo que el efecto estético es elegante. Por ello lo he seguido practicando, con cierto éxito.

Y con éstos veintiocho creo haber agotado todos los posibles esquemas de rima de los tercetos de un soneto.

6. Algunos ejemplos.

Traigo algunos, extraídos de mis propios sonetos, aunque no he podido encontrar de todos los tipos; queda a la curiosidad del lector sonetista indagar acerca de los esquemas restantes.

4.      CDC DCD.

Pues que perdidos sois, sin esperanza,
¿por qué me acosa como el trapo al toro
sin tregua ni respiro la añoranza?

Es ruina  sin remedio mi tesoro.
Venga el olvido al quite sin tardanza
y, en su niebla, sepulte cuanto añoro.

“Añoranza” 2006

11. CDC CDC.

Son Aglaia, sapiente e ingeniosa,
Talía, poetisa y comediante,
y Eufrósine, la alegre y bulliciosa;

son de Zeus la prole más hermosa,
la facundia jocunda y deslumbrante
de la ninfa gentil que casi es diosa.

“Las tres gracias” 2012

13. CDD CDD.

En los grises recodos del olvido
he abandonado mi alegría muerta
y he presentido al fin mi muerte cierta.

Porque, en este horizonte sin sentido,
¿dónde llevar la vista que no advierta
yermo el querer y la esperanza yerta?

“La tristeza” 2000

16. CCD EED.

Ya es tarde para todo, ya no canta
como cantaba Mayo en mi garganta
cuando su amor gusté por vez primera.

No envíes hoy tu sol sobre mis huesos,
contén de tus alondras los excesos,
que voy de retirada, Primavera.

“Pourquoi me réveiller …” 2006


17. CDC DEE. Final de soneto inglés.

... Clamo por ese Dios, que, si Lo fuera,
el Crimen sin Castigo que ahora veo
saldado en Su Justicia ya estuviera,
no en otro Mundo, pues en él no creo,

ni mañana, ni luego, en otra hora,
sino, sin más tardar, Aquí y Ahora.

“Sed de justicia” 2008

18. CDC EDE.

Mi vida era presente continuo, renovado,
que arrojaba a diario pasados al abismo.
De súbito mi vida se hizo toda pasado.

Como mueren sin cuerpo las almas inmortales,
esa tarde la Muerte se vistió de mí mismo
y me entregó al sosiego de las horizontales.

“Crónica posible de mi muerte” 2006


20. CDD CEE.

el Antes, simplemente, no existía …
¿Es ceguera esta Luz que resplandece
para el que la disfruta o la padece?

¿O bien, Revelación que el Cielo envía
a quien, habiéndola anhelado tanto,
ha de dejar vencido de su encanto?

“Flechazo” 2006

23. CDE CDE.

Y si vivir amando es ser herido
por las flechas letales de su aljaba,
vivir sin el Amor es vivir muerto.

¡Clávame, Amor, tu dardo bendecido,
concédeme el dolor que nunca acaba,
que preciso salir de este desierto!

           “La herida del Amor” 2006

24. CDE CED.

Así es la curva que del cono obtiene
un corte plano, limpio, dirigido
según la recta que su faz genera.

Y también el relato en que conviene
urdir de metafórica manera
la luz que al fin revela lo escondido.

“Parábola” 2007


25. CDE DCE.

Oblongo redondel cuyos dos ejes
parten en cuatro, en justa simetría,
cartabones de curva hipotenusa.

Excéntrico su radio desvaría
según a cual lo acerques o lo alejes
de esos dos ejes de función abstrusa.

“Elipse” 2006

26. CDE DEC.

Te hiciste Rueda por hacerte Historia,
surgió el Progreso cuando echaste dientes
y unciste el Tiempo a la cifrada esfera.

Todo es ciclo, la vida, las simientes
en que, encriptada, la cosecha espera
al cabo de otra vuelta de la noria.

“Circunferencia” 2006

27. CDE ECD.

Va dejando su campo a la ternura
-esa firme argamasa del cariño-
el deseo, que mengua con los años.

Ajenos a la arruga y a sus daños
cultivamos del alma la hermosura:
el vino, viejo y el asombro, niño.

“Con eñe de cariño” 2011

28. CDE EDC, correlativo inverso.

De ti me enamoraba, ángel impuro,
todas las tardes ante la pantalla,
mordiendo al girasol por su semilla;

y, con sólo pasar por la taquilla,
gocé tu encanto, cándido y canalla,
quemándome en su luz, allá en lo oscuro.

“Marilyn” 2006

Y esto es todo, amigo lector. Espero que obtenga de ello alguna utilidad o, al menos, información acerca de este tema que suele ser menos conocido de lo que debiera.

Madrid, sábado, 13 de enero de 2018.

         Francisco Redondo Benito de Valle

 

Excepciones magistrales a la tercera norma de la rima de los tercetos.-

 

Muchos años (5) después del estudio que antecede he podido encontrar en la práctica magistral de la composición de sonetos algunas excepciones al cumplimiento de la tercera norma de rima consignada al principio del mismo. Si se revisa el epígrafe 3, se encontrarán las tres normas que considero obligadas para la rima de los tercetos. La tercera dice textualmente:

 

1.                      No pueden haber tres o más versos consecutivos con la misma rima en el conjunto de los seis versos.

 

Pues bien,  durante la lectura minuciosa que he realizado recientemente de la monumental e importantísima obra del enorme poeta italiano Francesco Petrarca (1304-1374) en que bajo el título de Canzoniere reune la práctica totalidad de su poesía “in volgare”, es decir, en la lengua italiana corriente en su época, y no en latín, como hasta aquel  entonces solía ser la poesía, he encontrado en esa obra algunas excepciones a la norma antes citada.

 

Y, para que se comprenda la importancia que pueden tener esas excepciones, habrá que recordar que Petrarca no solo fue el padre de esa estrofa que ha recorrido toda la poesía del mundo europeo de norte a sur y de este a oeste, y por lo tanto establecido una indudable autoridad sobre sus normas sino que, como se lee en la portada del ejemplar que poseo del Canzoniere, esa obra de Petrarca establece “il grande modello che ha dominato per secoli la poesia europea”. En efecto, y en lo que se refiere a nuestro país, tanto Garcilaso como Boscán, y antes que ellos el marqués de Santillana, conocían en profundidad la obra de Petrarca, bebieron de su ejemplo e importaron a España los esquemas y normas tanto de los versos endecasílabos y la combinación afortunada de endecasílabos con heptasílabos como las formas estróficas de los sonetos y de las canciones “petrarquistas”.

 

El Canzoniere se compone muy mayoritariamente de sonetos, pero son frecuentes también las canciones “petrarquistas”, baladas, sextinas y otros esquemas estróficos. En lo que toca al soneto, su número supera ampliamente los cien e incluso los ciento cincuenta, de los que solo unos pocos, no más de cinco, presentan en sus tercetos la excepción de rima a que me refiero. Como ejemplo de esto pondré el primero que se encuentra con esta peculiaridad: se trata del soneto XIII. El esquema de rima de los tercetos de este soneto es el siguiente:

 

CCD DDC

 

En que la rima D se da tres veces sucesivamente entre los dos tercetos.

 

Los tercetos del soneto XIII son estos

 

Da lei ti vén l’amoroso pensero,

che mentre ‘l segui al sommo ben t’invia,

pocho prezando quel ch’ogni huom desia;

 

da lei vien l’animosa leggiadria

ch’al ciel ti Scrooge per destro sentero,

si ch’i vo già de la speranza altero.

 

Reflexiones finales.-

 

Cabría preguntarse si estas excepciones a la norma tercera, registradas tan en su origen histórico y bajo una autoridad magistral como la de Petrarca, vendrían a invalidar la norma en sí. Pienso que no. Porque, por una parte, en la obra de Petrarca analizada, la excepción se da en un escaso 3% de los sonetos, mientra que en el resto de los sonetos (un 97%) la norma se cumple, por otra en lo que conozco de sonetos magistrales de cualquier otro autor a partir del siglo XV no he vuelto a encontrar excepción semejante, y, finalmente, porque entiendo que la tal norma trata de proteger la alternancia de rima que suele ser una virtud axial en la gracia de esa forma estrófica y que, de infringirse, se incurriría en una monotonía de rima que afearía relativamente su factura.

 

No obstante, y dada la patente intención de este modesto estudio, lo honesto es consignar estas excepciones avaladas nada menos que por el padre del mismísimo soneto.

 

Madrid, 17 de febrero de 2025.

Francisco Redondo Benito de Valle

 

 

martes, 14 de noviembre de 2017

Conchita vive en el recuerdo

    
















En memoria

Conchita no se va sino se queda
entre las hojas pálidas del tiempo.
Como una mariposa detenida,
como una flor prensada en un cuaderno.

Queda en perfume de los almanaques,
en luz de estelas de fotografías,
en alma de lugares y de cosas.

No se va, no. Nosotros nos marchamos,
vida adelante, paso a paso, casi
sin quererlo, contando nuestras horas,
desgranando el rosario de los días,
que tensan el cordel de la memoria.
Ella se queda mientras caminamos,
prendido del sedal de los recuerdos
el pez del corazón, bien enganchado.

Conchita, hermana, amor, yo te recuerdo …
Yo te recuerdo … cuando humedecías,
rotos por la emoción, tus ojos tiernos.
Te los tuvieron que curar ¿te acuerdas?
y por curarlos te escribí estos versos:

¿Como podrá sin él vestir la Noche
el ruedo recamado de su Manto
a falta de su más preciada Gema?”

“Oye, Conchita, su gentil reproche
y devuelve a la Luz todo su encanto
y a la Nocturna Reina su diadema”. 

No queda Luz ni Noche ni Diadema,
ni Dulzura ni Encanto ni Corona:
solo nos queda el llanto sin tus ojos …
y el sedal del recuerdo anclado en las entrañas.


Madrid, lunes, 23 de octubre de 2017

domingo, 8 de octubre de 2017

Seguidillas de mi Granada

Yo moría de amores
por mi Granada:
el Aljibe de Trillo
de madrugada.
Cuanto daría
por respirar jazmines
cuestas arriba.

Cristiano no me veo,
tampoco moro,
de Granada me digo,
su encanto añoro.
¡Ay, quien pudiera
ver nacer de sus cumbres
la luz primera!


Entre 2010 y 2017

jueves, 6 de julio de 2017

Cuartetas galantes

Si quieres ver dos luceros
ponte un espejo delante.
Sabrás por qué ya no sé
mirar después de mirarte.

----------------

¿Te han pedido las estrellas
permiso para quedarse
cuando miras a la noche
con esos ojos tan grandes?

Madrid, Marzo de 1.960.

sábado, 3 de junio de 2017

Qué mas puede suceder

Qué más puede suceder

Para cantar al son de la música de "Las cosas del querer"

Qué mas puede suceder
pa' que todos se convenzan
que el Rajoy está al caer.

Uno roba, el otro quita,
este afana, el otro más
y el gachó'e la Fiscalía
guarda guita en Panamá.

Qué mas puede suceder
pa' que todos se convenzan
que el Rajoy está al caer.

Él quería hablar por plasma,
los jueces dicen que ná
que acuda como ca' quisque
a la Audiencia Nacional.

Qué mas puede suceder
pa' que todos se convenzan
que el Rajoy está al caer.


Al Faraón ya le alcanza
esa mierda del Canal,
que ya se llevó a González
hasta Soto del Real.

Qué mas puede suceder
pa' que todos se convenzan
que  el Rajoy está al caer.



Y así hasta mil.

martes, 30 de mayo de 2017

domingo, 14 de mayo de 2017

Corrupción gota a gota

Nos despunta un nuevo día
y nos trae un nuevo afán:
otro pájaro de cuenta,
ni Dios sabe cuantos van.

Grajos, cuervos agoreros,
urracas, alcaraván,
más los sapos y culebras
de Aguirre en su lodazal.

Hoy a Gallardón apuntan
por negocios del Canal,
por Brasil o por Colombia
o acaso por Panamá.

Al Faraón han llegado
en la Audiencia Nacional
tras esquivar las malicias
del Moix antifiscal,

y es un  triunfo  ¡vive el Cielo!
que el bicho es de calidad,
un morlaco de cuidado,
un marrano de verdad.

Pero miren que me pasa:
el cuerpo me pide más,
ni el coronel le conforma,
me reclama el general.

Heroicos anticorruptos,
flores del jardín fiscal:
mirad si veis un gallego
y del plasma lo sacad.

Es barbicano y pasmado,
como avestruz suele andar
y guiña el ojo siniestro
cuando falta a la verdad.

Amparo es de sus corruptos
y fortaleza les da,
aunque si no hay más remedio
me los suele abandonar.

Es equis de crucigrama,
cumbre del piramidal
esquema de la mangancia
del erario nacional.

No será fácil la caza,
que a defenderle vendrán
el Estado y sus Poderes,
el Clero y el Capital.

Mas tenéis al Pueblo Llano
en que os podéis apoyar,
UCO, UDEF y jueces sanos.
¡Suerte valientes, sajad

este cuerpo de la Patria
hasta lograr extirpar
el mal hondo que corroe
nuestro vigor nacional!

Si así lo hacéis os bendigo,
y bendición os dará
vuestro Pueblo desdichado
cuando lo libréis del Mal.


Francisco Redondo

viernes, 12 de mayo de 2017

lunes, 10 de abril de 2017

Valentina

Caído se le ha un clavel
hoy a la Aurora del seno.
Qué glorioso que está el heno
porque ha caído sobre él

Lope de Vega

Que dedico a la última nieta, recién nacida, de mi amiga Irene.

Cuando nació Valentina
por aquí se abrió un clavel,
y allá sonó un cascabel
cuando lloró la infantina.

Como de rosa menina
coloradita es la piel,
y su boquita es de miel
cuando un mohín la ilumina.

Regalo que de su seno
dejó caer Primavera
como una temprana flor,

suma de todo lo bueno,
es la sonrisa primera
que nace de un tierno Amor.

Felicidades, Irene.


Madrid, domingo, 9 de abril de 2017

martes, 28 de marzo de 2017

75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández

Miguel Hernández, Miguel, es generalmente considerado y estimado por su compromiso con el pueblo español, con la II República y con la utopía comunista - un comunismo disciplinado, militante y limpio, como fue el comunismo del PCE -, por su lucha en el frente y por su martirio en las cárceles de Franco. Yo también, como republicano y comunista que soy, aprecio ese perfil irrepetible.
Sin embargo, es una pena que su figura y su gesta dejen un poco en la sombra la calidad de su poesía, mucho menos conocida. Miguel Hernández fue un poeta enorme, y no solo por los temas elegidos y el compromiso de los mismos, sino precisamente por la forma. Pocos poetas del siglo XX han sabido manejar el verso endecasílabo como Miguel; quizá habría que remontarse a los tiempos de oro de su admirado Garcilaso para encontrar una destreza semejante. He estudiado en profundidad la métrica de sus versos y lo que he hallado en él es una auténtica maravilla; no en vano se formó bebiendo de la poesía clásica que le prestaba la biblioteca de su amigo Ramón Sijé.
Como muestra quiero referirme al manejo magistral que Miguel hace de uno de los endecasílabos de tipo más raro - muy estudiado por mí - el endecasílabo dactílico, acentuado en las sílabas 1ª, 4ª, 7ª y 10ª o bien, simplemente, en 4ª, 7ª y 10ª. Este tipo de endecasílabo imprime al poema un ritmo tan peculiar que le impide mezclarse con otros tipos más habituales: enfáticos, heroicos, melódicos o sáficos. Hernández utiliza este metro en el que quizá fuera su último poema: ETERNA SOMBRA. compuesto en la cárcel, y ya muy enfermo. Es un poema largo y necesariamente oscuro, compuesto exclusivamente en endecasílabos dactílicos, y que refleja la honda pesadumbre de la cárcel, la represión y la enfermedad que lo minaba y que acabó con él hace ahora exactamente 75 años.

Todo un alarde de buena poesía. Poesía triste, que arranca un destello de esperanza en los dos últimos versos

 Vaya el siguiente recitado en su homenaje.


ETERNA SOMBRA

Yo que creí que la luz era mía
precipitado en la sombra me veo.
Ascua solar, sideral alegría
ígnea de espuma, de luz, de deseo.

Sangre ligera, redonda, granada:
raudo anhelar sin perfil ni penumbra.
Fuera, la luz en la luz sepultada.
Siento que sólo la sombra me alumbra.

Sólo la sombra. Sin astro. Sin cielo.
Seres. Volúmenes. Cuerpos tangibles
dentro del aire que no tiene vuelo,
dentro del árbol de los imposibles.

Cárdenos ceños, pasiones de luto.
Dientes sedientos de ser colorados.
Oscuridad del rencor absoluto.
Cuerpos lo mismo que pozos cegados.

Falta el espacio. Se ha hundido la risa.
Ya no es posible lanzarse a la altura.
El corazón quiere ser más de prisa
fuerza que ensancha la estrecha negrura.

Carne sin norte que va en oleada
hacia la noche siniestra, baldía.
¿Quién es el rayo de sol que la invada?
Busco. No encuentro ni rastro del día.

Sólo el fulgor de los puños cerrados,
el resplandor de los dientes que acechan.
Dientes y puños de todos los lados.
Más que las manos, los montes se estrechan.
Turbia es la lucha sin sed de mañana.
¡Qué lejanía de opacos latidos!
Soy una cárcel con una ventana
ante una gran soledad de rugidos.

Soy una abierta ventana que escucha,
por donde va tenebrosa la vida.
Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja la sombra vencida.

Miguel Hernández

Francisco Redondo
Madrid, 28 de marzo de 2017

domingo, 19 de febrero de 2017

La infanta imputada y su epílogo




La infanta imputada

Crónicas borbónicas


Hay un juez que dictamina
justicia igual para todos
y con sosegados modos
cita a la infanta Cristina
por algo que la incrimina
relativo a aquel tinglado
de corrupción que ha montado
con maña su augusto esposo,
ese mozo tan gracioso
que firma Duque em-Palma-do.

Consterna a toda la Corte
la imputación de Cristina:
¿A ver quien se la imagina
a medias con su consorte
en el cuento del deporte?
¡Bribón! – que grita a su buque
el suegro sin que trabuque
su dislexia el adjetivo;
y  Matas, el permisivo -
¿cómo negar nada al Duque?

Es Nóos la Fundación,
sin lucro ni beneficio,
el ingenioso artificio
que culmina en Aizoón,
donde Iñaki y la Borbón,
con harta desenvoltura,
en deportes y cultura
con ellos mismos contratan,
y engordan, pulen y enlatan
las cifras de la factura.

A Camps y a la Barberá
reciben en la Zarzuela
que, lírico, mejor cuela
en casa del Gran Papá
tres milloncejos de ná.
¡El Summit! ¡Oh cuanta ciencia
deportiva, qué excelencia!
En pro de un mejor mañana
dejó a la grey valenciana
a la luna de Valencia.

¿De qué sirven las leales
cortes de nobles y espías,
de guardias y policías,
si ante las napias reales
se traman desmanes tales?
Mas como el yerno es la Pera
con la Cristina a su vera,
antes que el negocio acabe
todo Valencia lo sabe
pero el suegro ni se entera.

Y la infanta, fiel esposa
de un granuja de tronío,
sigue sin decir ni pío
de la enjundia de la Cosa:
su inocencia candorosa
las Actas firmaba en blanco,
y los papeles del Banco,
que le parecía feo,
de su em-Palma-do romeo,
no fiar del gesto franco.

Pero el juez lo tiene claro
aunque se oponga el fiscal,
porque estaría muy mal
y resultaría raro
dar a la infanta el amparo
en contra de la evidencia
y proclamar su inocencia,
siendo de Torres la esposa,
sin tanta parte en la Cosa,
imputada sin clemencia.

Y usted, Horrach, a lo suyo:
actúe de acusador,
disipe el corrupto hedor,
meta al chorizo en el trullo
y no se nos ponga grullo,
que defender a una infanta
por más que fuera una santa
no es tarea de fiscal,
que de cortesano real
echa un tufillo que espanta.


Epílogo 17 de febrero de 2017

Hoy sabemos la sentencia:
a la infanta no incrimina
y al Duque, cual tres gallinas
que El Lute robó en Palencia[1]
en tiempos de Su Excelencia.
A esta patente injusticia
el juez Castro no la entiende,
Zarzuela se desentiende
y el pueblo, con su malicia,
la República acaricia.

Francisco Redondo






[1] “… por el hurto de una gallina, dos años de prisión menor; por el robo de una manta, seis meses de prisión mayor; por el robo de ropas usadas, queso y un DNI, siete años de prisión mayor, y por el hurto de una motocicleta, siete años de prisión mayor …”, de la sentencia a Eleuterio Sánchez “El Lute” en la Audiencia Provincial de Palencia, tras su fuga de la Guardia Civil.

sábado, 7 de enero de 2017

Rota Oriental Spain - Rafael Alberti - Soledad Bravo

El jueves pasado en la Ronda de Sol, en la Puerta del mismo nombre dije y canté lo siguiente:

Compañeras y compañeros: Feliz año para nuestras justas reivindicaciones.

Compañeras y compañeros: os acordaréis algunos de aquellas campañas de Franco de GIBRALTAR ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL. Unos años después Franco entregaba a Norteamérica un montón de nuevos Gibraltares: Rota, Morón de la Frontera, Torrejón de Ardoz, etcétera, a cambio de una sonrisa del amigo americano.
También recordaréis aquel corrido de Felipe González y sus mariachis que decía: OTAN DE ENTRADA NO. Acto seguido, en cuanto algunos españoles le dieron su voto pensando en que los llevaría al socialismo, él nos metió en la OTAN de hoz y coz y sin referendum, y luego, Zapatero, amplió las concesiones sobre Rota de cara al ESCUDO ANTIMISILES.
Contra los patriotas de pacotilla, de banderita en la pulsera y dineros en Suiza; contra los socialistas de boquilla y Gas Natural a la vuelta de la primera puerta giratoria os voy a cantar hoy esta canción de Rafael Alberti y música de Soledad Bravo:

Rota Oriental, Spain
Letra: Rafael Alberti   Música: Soledad Bravo

- Rota, ¿dónde están tus huertos:
tu melón, tu calabaza,
tu tomate, tu sandía?
Tú, el más dulce de los puertos
que la fina arena enlaza
al cuello de la bahía,
dime: ¿dónde están tus huertos?
  
- ¡Ay, poeta, bien lo ves!
Aunque no inglés de Inglaterra,
lo poco que en esta tierra
me dejaron ya habla inglés.

- ¿Cómo a ti, la gaditana
más airosa y más juncal,
te dicen "Rota Oriental.
Spain"... norteamericana?

- ¡Ay, poeta, qué dolor!
Hasta mi nombre querido,
quien se aclamó el salvador
de España me lo ha vendido  
- ¿Qué van a hacer de tu mar?
¿Qué en tus campos van a hacerte?
Un camino militar,
un puerto para la muerte.

¡Ay, Rota de pescadores,
Rota de blancos veleros!
Se abren ya tus miradores
a un cielo y mar extranjeros.

¿Pero tú duermes? Alerta
te miro por la bahía.
Sé tú la estrella despierta
que despierte a Andalucía.

Vayan tus barcos frutales
y tus hijos labradores
por todos los litorales
y las tierras interiores.

¡Españoles, despertad!
¡Es Rota la marinera
quien levanta la primera ) bis

llama de la libertad!        )

domingo, 11 de diciembre de 2016

Decidme cómo es un árbol - MARCOS ANA

                Recitado en la Puerta del Sol al final de la Ronda del jueves 1 de diciembre de este año 2016

Compañeras y compañeros: Como sabéis, en días pasados ha muerto a los 96 años uno de nosotros,  un compañero, un camarada, un hombre bueno: Fernando Macarro, el verdadero nombre de quien firmaba sus poemas como MARCOS ANA.
Bajo el franquismo padeció tortura, dos condenas de muerte y 23 años ininterrumpidos de cárcel, una de las más largas condenas cumplidas bajo ese oprobioso régimen: entró con 18 y salió con 41 años.
El poema suyo que voy a leer refleja con claridad su drama carcelario: encerrado entre los muros termina por no saber nada de la vida sencilla en contacto con la naturaleza: el árbol, el río, los pájaros, el mar, el campo, las estrellas, la mujer. Nada tan patético desde aquel medieval “Romance del prisionero”.
Con vosotros y vosotras MARCOS ANA.


LA VIDA

Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto del río
cuando se cubre de pájaros.

Habladme del mar, habladme
del olor ancho del campo,
de las estrellas, del aire.

Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves,
como la choza de un pobre.

Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor, no lo recuerdo.

¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?

¿O sólo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mis losas?

Veintidós años … Ya olvido
la dimensión de las cosas,
su color, su aroma … Escribo

a tientas: “el mar”, “el campo”.
Digo “bosque” y he perdido
la geometría del árbol.

Hablo, por hablar, de asuntos
que los años me borraron

(no puedo seguir, escucho
los pasos del funcionario).


MARCOS ANA

viernes, 4 de noviembre de 2016

La traición y la cobardía

Recitado por mí en la Ronda de Sol, en la Puerta del mismo nombre, la tarde del 3 de noviembre de 2016


La traición y la cobardía

Compañeras y compañeros: Vivimos hoy en el ojo del huracán de una enorme traición. Quizá la traición más grande al pueblo español después de la del golpe de Casado, Besteiro y Cipriano Mera, el 5 de marzo del 39. Besteiro y Franco: un traidor del PSOE entregaba Madrid a un general fascista a cambio de nada. Los paralelismos son inquietantes: Besteiro acusaba a Negrín de estar en manos de los comunistas; ahora los barones y las reinonas han copado el Consejo federal del PSOE y dado un golpe de partido contra su secretario general acusándolo de querer pactar un gobierno alternativo, pero en realidad con el propósito apenas encubierto de dar el gobierno a la derecha de la gran corrupción y los recortes, del robo de las arcas públicas y de la ruina y miseria de las familias trabajadoras, de dar el gobierno al fascista Rajoy. Negrín – no Besteiro – fue expulsado del PSOE por resistir; Pedro Sánchez ha sido reducido a mero militante por negarse al PP; el NO ES NO ha sufrido el mismo destino del NO PASARÁN.

Ante una situación tan lastimosa a mí se me ha hecho imposible componer un poema a la altura de tamaña felonía. Me veo obligado a echar mano de la mejor poesía de aquel otro momento: Miguel Hernández.
El gran poeta odiaba a los emboscados en la Villa y Corte, a los Besteiros, Meras y demás caterva, que conspiraban en los cafés y terminaron traicionando:

       Los cobardes

Hombres veo que de hombres
sólo tienen, sólo gastan
el parecer y el cigarro,
el pantalón y la barba.
En el corazón son liebres,
gallinas en las entrañas,
galgos de rápido vientre,
que en épocas de paz ladran
y en épocas de cañones
desaparecen del mapa.
Estos hombres, estas liebres,
comisarios de la alarma,
cuando escuchan a cien leguas
el estruendo de las balas,
con singular heroísmo
a la carrera se lanzan,
se les alborota el ano,
el pelo se les espanta.
Valientemente se esconden,
gallardamente se escapan
del campo de los peligros
estas fugitivas cacas,
que me duelen hace tiempo
en los cojones del alma.
¿Dónde iréis que no vayáis
a la muerte, liebres pálidas,
podencos de poca fe
y de demasiadas patas?
¿No os avergüenza mirar
en tanto lugar de España
a tanta mujer serena
bajo tantas amenazas?
Un tiro por cada diente
vuestra existencia reclama,
cobardes de piel cobarde
y de corazón de caña.
Tembláis como poseídos
de todo un siglo de escarcha
y vais del sol a la sombra
llenos de desconfianza.
Halláis los sótanos poco
defendidos por las casas.
Vuestro miedo exige al mundo
batallones de murallas,
barreras de plomo a orillas
de precipicios y zanjas
para vuestra pobre vida,
mezquina de sangre y ansias.
No os basta estar defendidos
por lluvias de sangre hidalga,
que no cesa de caer,
generosamente cálida,
un día tras otro día
a la gleba castellana.
No sentís el llamamiento
de las vidas derramadas.
Para salvar vuestra piel
las madrigueras no os bastan,
no os bastan los agujeros,
ni los retretes, ni nada.
Huís y huís, dando al pueblo,
mientras bebéis la distancia,
motivos para mataros
por las corridas espaldas.
Solos se quedan los hombres
al calor de las batallas,
y vosotros, lejos de ellas,
queréis ocultar la infamia,
pero el color de cobardes
no se os irá de la cara.
Ocupad los tristes puestos
de la triste telaraña.
Sustituid a la escoba,
y barred con vuestras nalgas
la mierda que vais dejando
donde colocáis la planta.
Miguel Hernández

“Vientos del Pueblo”