Góngora en El Retiro. Un vistazo
a la poesía culterana de Góngora
El parque de El Retiro en Madrid.-
De los numerosos
parques que hay en Madrid (una de las capitales europeas con más parques y más
arbolado) el de El Retiro o, como primeramente se llamó, Del Buen Retiro no es
el más extenso, el de la Casa de Campo lo supera en extensión, ni el más
hermoso, este galardón se lo llevarían antes el de El Capricho o incluso el de
la Quinta del Berro. Sin embargo el de El Retiro es sin duda el más emblemático,
el más monumental y el de mayor valor simbólico: el parque de El Retiro es el
parque de Madrid por excelencia. El parque de El Retiro está protegido como
Bien de Interés Cultural y, desde 2021, la UNESCO lo declaró Patrimonio de la
Humanidad.
Se crea por deseo
real de Felipe IV y el de su valido el Conde Duque de Olivares en 1629 para
albergar una residencia palaciega para el monarca y adornar su entorno. Y ese
destino tuvo en principio: “para alivio y recreación” del rey. Más tarde Carlos
III, “el rey alcalde”, permitió en 1767
su acceso al público y en 1868, dentro del llamado “sexenio democrático”, El
Retiro pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de Madrid, y su uso totalmente
público.
Los monumentos del parque.-
El Retiro alberga
una gran riqueza monumental. Desde la mínima estela en piedra que voy a
comentar, relativa al poeta Góngora, hasta grandes construcciones y grupos
escultóricos como los dedicados al rey Alfonso XII en la ribera oriental del
estanque Grande o lago de las barcas, sin olvidarnos de los palacios: el de
Cristal, el de Velazquez, Templete de la música, etc, las fuentes monumentales:
de la Alcachofa, de los Galápagos, de las Campanillas y una muy destacada por
su exotismo: la del Ángel Caído (único monumento en el mundo dedicado al diablo,
que yo sepa). Son numerosos los monumentos dedicados a militares o a políticos
de renombre, así como a literatos: Benito Pérez Galdós, Jacinto Bernavente,
hermanos Álvarez Quintero, Jacinto Verdaguer … a humoristas como Antonio
Mingote, a cantantes, como el del mexicano Pedro Vargas, médicos como Ramón y
Cajal o el doctor Cortezo, y así.
Yo me voy a quedar
hoy con la modesta estela dedicada a los versos de Luis de Góngora y Argote.
Nada menos.
Góngora en El Retiro.-
Cerca de la puerta
de Hernani, que da entrada al parque desde la calle de Alcalá, a la altura de
la iglesia de San Manuel y San Benito, y situado algo a la derecha según se
entra, se encuentra un monolito o estela dedicado a la poesía de Luis de
Góngora y Argote (Córdoba 1561-1627), en concreto a su “Fábula de Polifemo y
Galatea” (1613) que glosa en octavas reales el tema mitológico de la
Metamorfosis desarrollado en su día por el poeta latino Ovidio.
La estela,
realizada con piedra caliza, es de tamaño medio, esculpida en la parte superior
de cada cara con bajorrelieves relativos a la fábula. El anverso, la cara que
da al interior del parque, presenta a Polifemo desnudo tañendo la flauta de
varias cañas llamada albogue sobre un conjunto de olas marinas. Debajo de la
escena, un cartel rectangular muestra en huecograbado la octava XII de la
fábula. De la misma manera en el reverso, la cara orientada hacia la calle de
Alcalá, representa en su parte superior, asimismo en bajorrelieve a Polifemo,
rodilla en tierra, contemplando a Galatea, la ninfa, también desnuda, tumbada
junto al agua ondulada, y en el cartel, en huecograbado, octava XXIII seguida
de los cuatro últimos versos de la XXIV, como transcribiré mas adelante para su
análisis.
La estela referida
fue obra del escultor Vicente Beltrán, que la presentó a un concurso nacional de
escultura convocado en 1927 con motivo del tercer centenario de la muerte del
poeta, concurso que ganó. Vicente Beltrán recibió así, por esta obra, el premio
Góngora. Y en el parque quedó con este artístico monolito una huella perdurable
de la herencia del gran poeta del siglo de Oro, tan discutido y denostado en su
época por la, a juicio de sus detractores, oscuridad y la demasía cultista en
lo que a la forma poética se refiere, es decir, por su “culteranismo” frente a
la bandera de concisión y constricción formal del “conceptismo” de un Quevedo,
su gran oponente.
El poeta. Luis de Góngora y Argote.-
Luis de Góngora y
Argote, Córdoba (1561-1627), poeta y
dramaturgo, es con Garcilaso de la Vega, Quevedo y Lope de Vega uno de los
mayores poetas españoles del esplendoroso Siglo de Oro, entre los siglos XVI y
XVII. Su actividad como poeta tuvo una doble vertiente: una como compositor de
poesía popular: décimas, romances, letrillas satíricas, de retórica sencilla y estilo
pegadizo, que corrió de boca en boca y le hicieron muy populares y otra, por el
contrario, de formas cuidadas al extremo, métrica larga y retórica muy
compleja, elaborada en forma de sonetos, octavas reales y otras de un grado de
elaboración tan exquisita como recargada de efectos retóricos, que si por una
parte le dieron renombre y fama, por otra, en no menor proporción, a causa de
la dificultad de entendimiento y de la oscuridad de su nuevo estilo, el de
“Príncipe de las Tinieblas”, donde antes se le había llamado “Príncipe de la
Luz” o “el nuevo Homero español” (López de Vicuña) o “rara avis in terra” (conde de Villamediana). Había nacido la estética
Culterana o Gongorina, que desató pasiones, a favor o en contra, como ya se ha
referido. Para tener el debido contraste entre las dos almas del poeta, en lo
referente al “alma popular”, destacaré la muy conocida de 1581
Ándeme yo caliente y ríase la gente
Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañanas de invierno
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.
……………………….
Y así unas cuantas estrofas más con el estribillo común
de y
ríase la gente.
Mientras que dentro
de la vena cultista o “culterana”, se cuenta sobre todos el poema inacabado Soledades, que se viene a iniciar con
pasajes como el que sigue:
Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa,
media luna las armas de su frente
y el sol todos los rayos de su pelo,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas,
cuando el que ministrar podía la copa
a Júpiter mejor que el garzón de Ida,
náufrago y desdeñado, sobre ausente,
lagrimosas de amor dulces querellas
da al mar, que condolido,
fue a las ondas, fue al viento
el mísero gemido
segundo de Arïón dulce instrumento
y así sucesiva e
interminablemente, aunque al final inacabada, desgranaba y desgranaba “oscuras
y enigmáticas” soledades …
Y también este que
comentaremos de la Fábula de Acis
(Polifemo) y Galatea.
Culteranismo y conceptismo. –
Fueron los dos
movimientos dominantes y característicos en la literatura barroca y en especial
en la poesía del mismo periodo, el llamado Siglo de Oro, entre los siglos XVI y
XVII.
Muy
simplificadamente podemos decir que el culteranismo destaca por el cultivo de
la forma, o sea, de los aspectos formales del lenguaje mientras que el
conceptismo se centra más en el cuidado del fondo, de la idea que preside el
mensaje; y muy simplificadamente también, en
lo que toca a sus creadores o mayores defensores o practicantes, si
hablamos de culteranismo habrá que citar a Góngora, y, si lo hacemos de
conceptismo, habrá que hablar de Quevedo, quienes, no solo se identificaron con
estas corrientes y las practicaron decididamente, sino que la controversia
llegó hasta el terreno de lo personal: fueron y son famosas las sátiras que se
cruzaron entre uno y otro,
Profundizando algo
más en el culteranismo, que va a ser el objeto más cercano al interés de este
modesto estudio, encontramos en efecto una preocupación axial en los aspectos
formales del lenguaje, tanto del léxico (cultismos, vocabulario ornamental y
ostentoso) como, y muy especialmente de la retórica (hipérbaton extrema hasta
descoyuntar la naturalidad de la gramática, abundancia de perífrasis, metáforas
audaces, etc.). En suma, el poeta
pretende trasladar al lector una imagen muy subjetiva de su mundo expresada con
una pirotecnia lingüística desbordante.
Obviamente, la
corriente culterana atrajo a un gran número de epígonos, tanto en su tiempo
como en otros muy posteriores. De entre los primeros cabe citar a fray
Hortensio Félix de Paravicino a Gabriel Bocángel, al conde de Villamediana, sor
Juana Inés de la Cruz, Pedro Soto de Rojas, y muchos más. De los segundos
hablaremos sobre todo al hablar de la llamada Generación del 27, ya en pleno
siglo XX.
La generación del 27.-
Fábula de Polifemo y Galatea.-
Material a analizar.-
ANVERSO: Octava XII
Cera y cáñamo unió (que no debiera)
cien cañas, cuyo bárbaro ruido,
de más ecos que unió cáñamo y cera
albogue es duramente repetido.
La selva se confunde, el mar se altera,
rompe Tritón su caracol torcido,
sordo huye el bajel a vela y remo;
tal la música es de Polifemo!
La fugitiva ninfa, en tanto, donde
hurta un laurel su tronco al sol ardiente,
tantos jazmines cuanta hierba esconde
la nieve de sus miembros, da una fuente.
Dulce se queja, dulce le responde
un ruiseñor a otro, y dulcemente
al sueño da sus ojos la armonía,
por no abrasar con tres soles el día.
… llegó Acis; y, de ambas luces bellas
dulce Occidente viendo al sueño blando,
su boca dio, y sus ojos cuanto pudo,
al sonoro cristal, al cristal mudo.
La estrofa.-
Análisis métrico de las octavas citadas de la Fábula de
Polifemo y Galatea.-
Vayamos pues al
análisis de medidas y acentos verso por verso. Al principio de cada uno indicaré su número de orden en la estrofa. Las
sílabas tónicas irán en negritas, y
aquellas en que recaigan los acentos de intensidad, además, en rojo.
Las sinalefas irán entre paréntesis ().
Estrofa 1ª
Conclusiones.-
Bibliografía consultada.-
Manual de versificación española – Rudolph Baehr, Editorial Gredos 5ª reimpresión,
1997.
Diccionario de métrica española – José Domínguez Caparrós, Alianza Editorial.
Madrid, 2004.
Métrica española – José Domínguez Caparrós, 2ª edición revisada 2000,
primera reimpresión, mayo de 2006. Editorial Síntesis.
Métrica española – Antonio Quilis, 1ª edición corregida y aumentada,
Noviembre 1984. 18ª reimpresión: Mayo de 2007.
https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_del_Retiro_de_Madrid
https://esculturasretiro.wordpress.com/2014/02/01/estela-de-polifemo-y-galatea/
https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_de_G%C3%B3ngora
https://www.espoesia.com/poesia/conceptismo-y-culteranismo-barroco-quevedo-y-gongora/
Madrid, 28 de Septiembre de 2026
Francisco Redondo
Benito de Valle

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