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domingo, 2 de diciembre de 2012

El invierno, primera poesía de Román

Esta mañana mi nieto Román me ha pedido que le ayudara a hacer una poesía para presentar en su colegio. Había elegido por tema El Invierno, y nos pusimos a ello: él la escribía, me decía las ideas a poner, elegíamos juntos las consonantes y yo le daba un poquito de forma. Y salieron estos pareados.


















El invierno

En este invierno tan frío
se hiela el agua del río
y a salir nadie se atreve
porque está llueve que llueve.
El pajarito en su nido
está triste y aterido.
Después de ponerse rojas
el árbol perdió sus hojas
y después se quedó mudo
sin pájaros y desnudo.
Como un manto frío y leve
envuelve al monte la nieve.
Y se me acaba el cuaderno
de tanto hablar del Invierno.

Madrid, domingo, 2 de diciembre de 2012
Román Redondo Bogatchëv
y su abuelo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Este Otoño

Oros de otoño, rojos minerales,

hielo en los miembros que pasión no habita,

sangre que ya no inunda ni visita

con ardor estos cauces arteriales.


Llegáis una vez más a los umbrales

de este cuerpo que el tiempo debilita,

de esta ruina cruel que no suscita

el recuerdo de tiempos cenitales.


Escaso ya el albur de mi albedrío.

Borrosa luz la de mis ojos viejos,

tan ajena a los soles del verano.


Cae espesa la niebla y siento frío,

y siento que no iré mucho más lejos …

Dame la mano, amor, dame la mano.


viernes, 10 de diciembre de 2010

Melodrama de Otoño
















Foto propia: Tilos en Otoño en la calle Santiago de Compostela en Madrid.

¿Por qué vuelve el Otoño?¿Por qué insiste

en su orgía de rojos y amarillos ..?

¿Por qué imita al Crepúsculo en sus brillos

y su agonía de colores viste?


Se diría que, trágico, resiste

en sus doradas torres y castillos

el asedio tenaz de los cuchillos

congelados del cierzo que lo embiste.


Morirá como el Sol, entre hojas muertas,

decadente en su hermoso cementerio

mientras incendia el último horizonte.


Y el frío será al fin ramas desiertas,

ruina invernal, desnudo climaterio

de jocundo jardín o arisco monte.

viernes, 17 de octubre de 2008

Tilos de Otoño

Referencia de imagen: Tilos de la calle Santiago de Compostela en Madrid, en la otoñada. Fuente propia

Hostias de gloria vieja en el ocaso,
obleas de oro y sol, vital moneda
que al decaer del año el suelo hereda
cuando el árbol desnuda su fracaso.

Tan bellas como flor, o más acaso,
que parece que el tilo aquí se exceda,
amarillo tenor de la arboleda,
en dar el do de pecho a cada paso.

De la alta rama al cielo, el ostensorio
os muestra como luz retrocedida
que vuelve a los cuarteles del Invierno;

allí hallará reposo o purgatorio,
encriptada quietud en que la Vida
vela de nuevo su retorno eterno.

domingo, 7 de octubre de 2007

Heraldo de primavera


Referencia de imagen: http://www.asks86.dsl.pipex.com/europephotos/alaarv7532.jpg

La blanca dentadura de la nieve
aún muerde el cielo sobre el Guadarrama
y ya el almendro en la desnuda rama
su nata frágil a mostrar se atreve.

Aún hiere el frío de la brisa leve,
pero ya el Sol su franco ardor derrama
y con rubias saetas se proclama
vencedor del Invierno en lidia breve.

Temprana, la verónica adelanta
el diminuto azul que adorna el prado
como una gala mínima y primera.

Templa la alondra su gentil garganta
en un trino doliente, enamorado,

que es el heraldo de la Primavera

sábado, 6 de octubre de 2007

Зимний сонет - Soneto de invierno




Referencia de imagen: http://www.polartrec.com/files/u35/Russel_Glacier_calving640.jpg

Fui buscando el reverso de la flor y del fruto,
me adentré en las cavernas que guardan, escondida,
la semilla que encripta la llama de la Vida
en la telegrafía de un latir diminuto.

En el corazón duro de su universo helado,
hundido en el abismo del hielo sempiterno,
por la Vida dormida interrogué al Invierno,
pidiéndole la llave que aplaca su reinado.

Sus ojos, entre brumas, abrió y, en su mirada,
a la luz apagada que la Luna cediera,
sólo entreví el letargo de un alma abotargada.

Con la voz cavernosa, tras de un siglo de espera,
una sílaba dijo, en la penumbra helada:
-SOL-, conjuró y, al punto, ¡se abrió la PRIMAVERA!


San Petersburgo, 20 de febrero de 2006

viernes, 5 de octubre de 2007

Holganza

Sólo yacer tendido aquí, a tu lado,
llenos de azul los ojos del estío,
y el tiempo discurriendo como un río
a orillas de un ameno y verde prado.

Solo gustar tu aliento respirado
desinhibidamente junto al mío;
sólo advertir que brota a su albedrío
tu pensamiento al mío conectado.

Gozar la soledad en compañía,
paralelos los cuerpos y la mente,
atenta al derivar de los vilanos.

Ver como apunta el declinar del día,
y comprobar como, instintivamente,
se buscan las arañas de las manos.

sábado, 9 de junio de 2007

La castaña


Referencia de imagen: http://www.redjardin.com/images/plantas/castanea.jpg

Mas ¿que hay alegre en España?
¿Alegre? - Las castañuelas.
¿Y en Noviembre? - ¡La castaña!
Miren si no es cosa extraña:
¡la cosa apunta a Zarzuelas!

¡La castaña! Ese manjar
con cara de viejecita
cuando pilonga, o de asar
en la plancha del hogar,
que al calentarse crepita.

¡La castaña! Pan de Otoño,
postre de justo renombre
que nace erizo o madroño,
que al abrir parece un ....
y al marrón le da su nombre.

Pero voy disparatando
(se va el tema de mis manos).
Por no seguir desbarrando
la sesión voy rematando,
que me crecen los enanos.

lunes, 9 de abril de 2007

Parra virgen (Ampelopsis veitchii Fam.: Vitáceas)




Si, deslumbrante y florida,
¡oh madre Naturaleza!,
tú representas la Vida,
de muerte anual herida
te superas en Belleza.

Si, en la botánica trama,
son dos conceptos vacíos
la Poesía o el Drama
¿por qué, trágica se inflama
con tan rojos atavíos?

Si toda Naturaleza
va a su meta sin desvío,
fantasía o sutileza
¿por qué muestra esa belleza
cuando se acaba el estío?

A tu tutor, virgen parra,
con tu fronda verde oscuro,
con tus zarcillos te agarras
y, cuando Otoño, demarra,
vistes de rojo los muros.