domingo, 8 de octubre de 2017
Seguidillas de mi Granada
sábado, 14 de septiembre de 2013
Seguidillas de mi Granada
viernes, 19 de febrero de 2010
Deméter y Core-Perséfone

Referencia de imagen: http://aliso.pntic.mec.es/agalle17/entre_amigos/maite/Persefone.jpg
Perséfone tras de comer la comida de los muertos – siete granos de granada – queda confinada fatalmente en el Tártaro, mundo subterráneo de los difuntos, junto a su bárbaro raptor Hades, dios de aquellos lúgubres lugares. Esto causa la desesperación de su madre Deméter, diosa de la Agricultura e inventora del arado, que en rebeldía ante Zeus – consentidor por temor de su hermano Hades - hace plante de sus tareas agrícolas y lleva al mundo de los hombres al borde de la inanición. Todo se resuelve al fin de forma pactada: Perséfone vuelve como Core al mundo de los vivos con su madre pero deberá pasar varios meses del año en el mundo subterráneo como reina de los muertos con Hades. Su mito representa simbólicamente el ciclo de los cereales: Otoño-Invierno bajo tierra como semilla y Primavera y Verano como planta aérea.
Donde mora el eterno desaliento,
donde Aqueronte riega la espesura
de sus álamos negros, la amargura
del Nunca Más y del Desistimiento,
donde mascan los Muertos su Alimento
de rubíes fatales y la oscura
materia del Olvido, donde, impura,
la flor de asfódelo seca el Pensamiento,
allá mi corazón reina en la Muerte
junto a su dueño, su raptor malvado:
¡Perséfone y el dios de los Horrores!
- Libra ¡oh Zeus! a Core de su Suerte,
o no has de ver la Reja del Arado
ni el Fruto Cereal de mis labores.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Análisis métrico del soneto “Tengo miedo a perder la maravilla” de Federico García Lorca
Análisis métrico del soneto “Tengo miedo a perder la maravilla” de Federico García Lorca
Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.
Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.
Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,
no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.
Federico García Lorca 1936
Escribió Federico este soneto hace poco más de setenta y tres años, y pocos meses después lo asesinaban; todavía está donde lo arrojaron sus asesinos; todavía se desconoce si alguien se atreverá a identificar y dignificar sus huesos. La mediocre y estéril burguesía granadina, quizá la más estéril, mediocre y reaccionaria burguesía de España, lo cual equivale a decir la más mediocre, estéril y reaccionaria burguesía del mundo, no pudo perdonar la brillantez unida al carácter avanzado de las ideas del poeta y dramaturgo: su entrega a la cultura popular, sus giras con “La Barraca”, su alineamiento sin fisuras con la esperanza que significaba la II República Española, su alto nivel intelectual, … y su prematura “salida del armario”, la admisión explícita, que hoy resultaría tímida, de su condición homosexual, sostenida no sin un orgullo, inasimilable por aquella pacata “sociedad”, dispuesta, en el mejor de los casos, a admitir tal orientación como “vicio privado”, aunque fuera en la mayor parte de los casos un secreto a voces.
El soneto que antecede tiene dos circunstancias que remarcan su rareza: 1) es uno de los pocos sonetos del poeta: no llegan a diez los sonetos que Federico compuso; generalmente elude la poesía cultista por su clara devoción, como la de Antonio Machado, por las formas de la poesía popular, el romance, la cuarteta, etc. Parece como si reservara esta forma poética, la del soneto, para momentos de alto lirismo, incluso diría de lirismo extremo; 2) en este soneto se manifiesta de manera sutil pero sin ambages el erotismo homosexual del poeta; esta orientación es común a buena parte de su escasa producción de sonetos, de los que son conocidos con la denominación de “Sonetos del Amor Oscuro”, pero en el soneto elegido los rasgos de sometimiento al ser amado, de humillación voluntaria y sublimada - “si soy el perro de tu señorío -, casi masoquista frente al amante enaltecido - si tú eres el tesoro oculto mío – es lo más característico del planteamiento erótico del poema; de aquí dicen que sacó Buñuel el título de “le chien andalou” para su famoso film surrealista
Análisis métrico. - Vayamos pues al análisis verso a verso. Al principio de cada uno indicaré su número de orden en el soneto. Las sílabas tónicas irán en negritas, y aquellas en que recaigan los acentos de intensidad, además, en rojo. Las sinalefas irán entre paréntesis ().
1 Ten-go-mie-(do a)-per-der-la-ma-ra-vi-lla -> Endecasílabo “a maiori” de tipo A3 o melódico (acentos principales o de intensidad en 3ª, 6ª y 10ª sílabas). A destacar que el acento central en 6ª coincide con final de palabra aguda, lo que, como también sucede si se produce en la 4ª sílaba, da al verso una especial sonoridad. Se produce también un “encabalgamiento” por cuanto la secuencia sintáctica, la oración se prolonga hasta la coma en el interior del verso siguiente.
2 de-tus-o-jos-(de es)-ta-tua,-(y el)-a-cen-to -> Idéntico esquema: end. melódico, salvo porque en este caso la 1ª sílaba es átona, y la 6ª es la penúltima de palabra llana.
3 que-de-no-che-me-po-(ne en)-la-me-ji-lla -> Idéntico esquema rítmico al de los dos anteriores y especialmente al del verso segundo, en todos sus detalles.
4 la-so-li-ta-ria-ro-sa-de-(tu a)-lien-to. -> Se remata el primer cuarteto con un endecasílabo “a minori” de tipo B2, sáfico a la francesa (acentos en 4ª, 6ª y 10ª), que suaviza el ritmo y mejora por contraste el lirismo del cuarteto.
5 Ten-go-pe-na-de-ser-en-es-(ta o)-ri-lla -> Se vuelve a un esquema idéntico al del primer verso (acentos en 1ª, 3ª, 6ª y 10ª, de intensidad los tres últimos citados, con el de 6ª, final de palabra aguda). Endecasílabo melódico.
6 tron-co-sin-ra-mas;-y-lo-que-más-sien-to -> Endecasílabo irregular (Acentos en 1ª, 4ª, 9ª y 10ª. No es posible ninguna otra organización porque no hay sinalefas ni encuentros vocales entre palabras). Todo apunta a un sáfico, pero para serlo debería llevar acentuada la 8ª (o la 6ª) pero ambas corresponden a palabras inacentuadas. Por otra parte están contiguas (9ª y 10ª) dos sílabas con acento, lo que produce un efecto antirrítmico. Nadie es perfecto.
7 es-no-te-ner-la-flor,-pul-pa-(o ar)-ci-lla, -> End. “a minori” de tipo B2 (acentos de intensidad en 1ª, 4ª, 6ª y 10ª) sáfico a la francesa. Se da un efecto antirrítmico por el acento de la 7ª contra el de la 6ª, pero siendo la 6ª final de palabra aguda fuerza tras ella una pausa que mitiga aquel efecto, de forma que apenas se nota.
8 pa-(ra el)-gu-sa-no-de-mi-su-fri-mien-to. -> Otro endecasílabo irregular: si se descartan las palabras inacentuadas tan sólo nos quedan los dos acentos en 4ª y 10ª respectivamente. Como no es posible pronunciar tantas sílabas seguidas (5ª a 9ª) sin un énfasis de acento el recitador necesitará acentuar artificialmente bien la 6ª (de) bien la 8ª (su), acogiéndose al esquema del sáfico en ambos casos. Recomiendo que se haga con la 8ª.
9 Si-(tú e)-res-el-te-so-(ro o)-cul-to-mí-o, -> End. “a maiori” de tipo A2 o heroico (acentos en 2ª, 6ª y 10ª), el predominante en el endecasílabo castellano; produce una sensación rítmica de equilibrio y uniformidad (Navarro Tomás). No en vano estamos llegando (en los tercetos) al máximo de elevación lírica.
10 (si e)-res-mi-cruz-y-mi-do-lor-mo-ja-do, -> End. “a minori” de tipo B2, sáfico en la estrofa sáfica (Baehr), con cesura tras de la 4ª sílaba por ser esta final de palabra aguda (acentos en 1ª, 4ª,8ª y 10ª). Es el esquema más clásico en Garcilaso.
11 si-so-(y el)-pe-rro-de-tu-se-ño-rí-o, -> Otro endecasílabo de acentuación irregular( 2ª, 4ª y 10ª). De nuevo es necesario acentuar (artificialmente por el recitador) una sílaba entre la 6ª y la 8ª. Recomiendo esta última que nos llevaría a un sáfico aceptable.
12 no-me-de-jes-per-der-lo-(que he)-ga-na-do -> End. “a maiori” de tipo A3 o melódico (con acentos de intensidad en 3ª, 6ª y 10ª). Dice Navarro Tomás que este tipo de endecasílabo impone un ritmo flexible y productor de blanda armonía.
13 y-de-co-ra-las-a-guas-de-tu-rí-o -> Idéntica estructura rítmica a la del anterior.
14 con-ho-jas-de-(mi o)-to-(ño e)-na-je-na-do. -> End. “a maiori” de tipo A2 o heroico (con acentos de intensidad en 2ª, 6ª y 10ª), y con el equilibrio del heroico acaba el soneto.
Resumen.- Si denotamos los tipos de endecasílabos como
E = Enfático, con acentos en 1ª, 6ª y 10ª sílabas.
H = Heroico, “ “ 2ª. 6ª y 10ª “
M = Melódico, “ “ 3ª, 6ª y 10ª “
S = Sáfico, “ “ 4ª, 8ª y 10ª “
F = Sáfico a la francesa 4ª, 6ª (u 8ª) y 10ª
F = Sáfico a la francesa con cesura épica.
I = Irregular.
i = Irregular que se resuelve en sáfico.
El soneto nos quedará denotado como sigue:
M M M F M I F I H S I M M H
Encontramos 6 endecasílabos “a minori” frente a 8 “a maiori” . Los irregulares se asimilan a los “a minori”.
De entre los primeros, 2 son sáficos a la francesa, 1 sáfico propio y 3 irregulares.
De entre los endecasílabos “a maiori”, hay 6 melódicos y 2 heroicos.
De todo ello cabe destacar la estructura polirrítmica del soneto en cuestión, con predominancia de los versos melódicos, mientras que los sáficos hacen contrapunto rítmico, y los heroicos elevan el tono lírico o concluyen.
Rima.- Se emplean dos rimas en los cuartetos y otras dos en los tercetos. Son rimas consonantes perfectas bien contrastadas en uno y otro caso, y con cuidado de evitar asonancias entre ellas.
La rima de los cuartetos es cruzada; esta es una forma de enlazar los cuartetos poco común (la inmensa mayoría de los sonetos riman ambos cuartetos en forma abrazada ABBA ABBA, como es bien sabido); sin embargo la rima cruzada no sólo es admisible sino que tiene una larga tradición en la historia del soneto español y precedió en su uso a la abrazada; de hecho los cuarenta primeros sonetos que suelen reconocerse como tales, los cuarenta sonetos fechos al itálico modo por el Marqués de Santillana llevaban rima cruzada en los cuartetos. La de los tercetos es doblemente encadenada. El esquema, según esto, de la rima del soneto es:
ABAB ABAB CDC DCD
A = - illa; B = - ento; C = - ío; D = - ado.
Madrid, sábado, 21 de noviembre de 2009
Francisco Redondo Benito de Valle
miércoles, 20 de febrero de 2008
Federico en Víznar
entre pulpos con púas de las pitas;
no eras para un horror de madrugada,
de aquella españa de rosario y misa,
toros al sol y sangre de la tarde,
y noches de prostíbulo y querida.
No eras para los rostros de cuchillo,
impasibles, brutales, en jauría,
sin la urgencia del hambre de los lobos,
sin el oficio que al verdugo anima:
sólo el sórdido afán del matarife
de ahogar en sangre el grito de la vida.
No eras para esa muerte, no, escamoteada,
sin pasión ni testigos, clandestina …
Solo tú con tu angustia en la agria espera
sin cirineo, sin la femenina
mano de la Verónica y su paño,
sin el consuelo de las tres marías …
No eras para la burda borrachera
en la niebla sin fin que se avecina;
para el andar a tumbos, desalmado
por el hondo pavor que paraliza.
Ni para el restallar del latigazo
que florece del arma hasta la herida.
Pero fuiste convulsos estertores,
grito animal, vida retrocedida,
espejo roto en cinco mil pedazos
tras el trance crucial de la agonía.
Y luego hedor y pasto de gusanos
por el terrible secarral de Víznar.
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Ríos de sol y de sombra
Para Judit y Ramón
Glosa: “Su función consiste, como dice el nombre, en glosar en estrofas un texto ajeno, ya existente, mediante su interpretación, paráfrasis o amplificación, por lo general, verso por verso.” Rudolph Baehr – Manual de versificación española.
“Para los barcos de vela,
Sevilla tiene un camino.
Por los ríos de Granada
Sólo reman los suspiros.”
Baladilla de los tres ríos - Federico García Lorca
dispone el Guadalquivir
soplo eterno con que henchir
las gavias a sotavento,
la mesana a barlovento,
- un trajín de trapo y tela,
y entrecruzarse de estela.
¡Sevilla de par en par!
Antesala de la mar
para los barcos de vela.
El río Guadalquivir:
un sahumerio de azahares,
un platear de olivares,
que al río contemplan ir
en su lento devenir,
en su discurrir cansino
hacia su amargo destino
de disolverse en la mar.
Abierto a su navegar,
Sevilla tiene un camino.
hijos del Sol y la Nieve,
del Mulhacén que se atreve
al blanco en el Sur gentil,
al hielo en el Sol cerril.
Agua abrupta, despeñada,
abatida, resbalada
que al cabo viene a morir
en llanto, puesto a fluir
por los ríos de Granada.
Por la Acera o por la Vega
el agua se vuelve mora
y es un surtidor que llora,
es una acequia que riega
o estanque en que se sosiega …
Por ese agua en retiros,
zumo de estrella y zafiros
bajo la sombra agrupada,
por los ríos de Granada,
sólo reman los suspiros.
martes, 16 de octubre de 2007
Nave de siglos
Madrugada de Otoño de 2.003
Besa la luz las cumbres del Veleta,
faro en la tempestad de piedra alzada;
ruge el coro telúrico del monte
como una mar de rocas encrespada.
Acá tú, Alhambra, roja al sol primero,
buque de almagre de la madrugada,
zarpas entre naranjos y suspiros
de los dormidos muelles de Granada.
Sonámbula mi alma te transita,
marinera de niebla en la alborada,
por tripular tu inmóvil singladura
de nave entre jazmines encallada.
La has seducido, diosa, con tu proa
de sirena entre mirtos desmayada.
¡Déjala, pues, ganar tu noble altura,
en tu surcar los siglos enrolada!
domingo, 14 de octubre de 2007
La ciudad encantada
Granada desde el Albaicín al amanecer.
A Juan.
En el aire limpio
una paloma vuela
con el solo propósito
de definir la aurora
para mí …
¡Qué privilegio!
En la cercana sierra
la nieve albea
con el solo propósito
de definir lo blanco … y lo frío
para mí …
¡Qué privilegio!
Entre clamor de pájaros
repica un campanil
con el solo propósito
de inaugurar el día
para mí …
¡Qué privilegio!
Delante de mis ojos
la Alhambra se despliega
como un tapiz.
El asombro de siglos,
ahora, para mí …
¡Qué privilegio!
OOOOOOOOOOOOH
martes, 9 de octubre de 2007
Albaicín
Para Juan y Mariadela
Quiero perderme en Granada
y que el Albaicín me encuentre.
Quiero doblar una esquina
y salirme de la gente
y entrarme en la fantasía
de las noches y las fuentes,
las torres, las azoteas,
los mirtos y los cipreses.
Quiero que en el aire claro
una paloma se eleve
y otra, doliente de amores,
por los aleros zuree.
Quiero beber con los ojos
el frío albor de la nieve
y ver bermejas las torres
al primer sol que amanece ...
Quiero perderme en Granada
y que el Albaicín me encuentre ...
... y en esa visión quedarme
todo el tiempo que me quede.


