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viernes, 4 de junio de 2021

Cuartetas galantes

 Si quieres ver dos luceros

ponte un espejo delante.

Sabrás por qué ya no sé

mirar después de mirarte.

 

----------------

 

¿Te han pedido las estrellas

permiso para quedarse

cuando miras a la noche

con esos ojos tan grandes?

 

Madrid, Marzo de 1.960.

jueves, 6 de julio de 2017

Cuartetas galantes

Si quieres ver dos luceros
ponte un espejo delante.
Sabrás por qué ya no sé
mirar después de mirarte.

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¿Te han pedido las estrellas
permiso para quedarse
cuando miras a la noche
con esos ojos tan grandes?

Madrid, Marzo de 1.960.

viernes, 6 de abril de 2012

Los ojos nuevos

Parafraseando un poema de G. A. Becquer

(ar-er-ir)

Hoy los cielos y tierra me sonríen,

hoy he vuelto a mirar

al Sol y al alto azul con ojos nuevos:

hoy he vuelto a llorar.


Veo ante mí las yertas soledades

de un lento amanecer,

las frías parameras castellanas

que me vieron nacer.


Solas conmigo van en la alborada

de este último vivir,

y, al nuevo albor de estos mis ojos viejos,

he vuelto a sonreír.

viernes, 18 de marzo de 2011

El azul invariable


Una vez más, a mi nuera

Tatiana Bagachiova Valerievna


Los años otra vez, como una rueda

sobre la rúa atroz del almanaque;

los años otra vez, cuando la vida

se embalsa en plenitud en un remanso

en que las parcas tejen las urdimbres

que amarran el futuro a su destino;

los años otra vez, … pero los ojos

lucen igual y tan hermosamente …

como un azul que atravesara el tiempo,

insensible al crecer de la entropía,

ajenos a la humana decadencia

y a las flechas de Cronos …


Un azul invariable que yo veo,

pura esencia del alma,

con el asombro nuevo de estos míos

y el casto amor devoto del anciano.

lunes, 17 de septiembre de 2007

A los ojos de Tanya




Ojos como los tuyos, Tatiana, hay que entreverlos
en días de nostalgia a la orilla del mar.
Ojos como los tuyos, Tatiana, hay que ensoñarlos
sólo en las noches blancas del estío boreal.

Ojos como los tuyos, Tatiana, hay que buscarlos
con el corazón puro con que buscaba el Grial,
la coraza flamígera, la faz transfigurada,
aquel buen caballero llamado Parsifal.

Pero es vano, Tatiana, buscar ojos tan bellos
ni en el mar ni en las noches del estío boreal.
La belleza se muestra cuando lo tiene a gala
y a su placer elige a un dichoso mortal.

Gracias, Tatiana, entonces, porque hiciste el hechizo
de encarnar la hermosura, fabuloso ideal,
en esos ojos claros, celestes, infinitos
como los hondos lagos de tu país natal.


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Очи, как твои, Татьяна, надо видить
в дни тоски на берегу моря.
Об очах, как твои, Татьяна, надо мечтать
только в белые ночи северного лета.

Очи, как твои, Татьяна, надо искать
c чистым сердцем с каким искал Святой Фиал
тот храбрый рыцать по имени Парсифаль,
в пламенных доспехах, с преображённым лицом.

Но напрасно, Татьяна, искать глаза такие же красивые
в море, в ночи северного лета.
Красота показывается, когда хвалит себя
и в своё удовольствие выбирает одного счастливого смертного.

Спасибо тем самым, Татьяна, за волшебство
Воплощения Красоты, сказочного идеала,
в этих светлых, небесно-голубых, бездонных глазах
как глубокие озёра твоей родной страны.

domingo, 16 de septiembre de 2007

A los heridos ojos de Conchita


A mi querida Conchi que, sin duelo, ha celado sus ojos de momento.

Han cerrado unos ojos por la obra
y la Luz no se aclara todavía,
que sólo en ellos Ella se lucía
y serenaba de cualquier zozobra.
-
Si la dulce hermosura nunca sobra,
si ese fanal reclama cada Día
¿qué hacer cuando un Lucero se extravía
y el Sol, puesto a buscar, no lo recobra?
-
¿Como podrá sin él vestir la Noche
el ruedo recamado de su manto
a falta de su más preciada gema?
-
Oye, Conchita, su gentil reproche
y devuelve a la Luz todo su encanto,
y a la nocturna Reina su diadema.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Madrigal a unos ojos heridos




A mi querida amiga Puri, que un día
se decidió a dejar sus hermosos ojos
en las pecadoras manos de los cirujanos.

La luz, que los amó desde su altura,
quiso hacer de tus ojos su morada
y por allí quedó domiciliada,
prendida en su candor y galanura.

Ahora, entregada al médico ejercicio,
hecha dardo sutil, hiere y sutura
algún punto crucial de su estructura
por retornarlos a su recto oficio.

¡Que cese de una vez el sacrificio,
que acabe de una vez la noche oscura
de ausencia de tu luz y tu figura!

¡No nos niegues jamás el beneficio
de remansada luz y de hermosura
de tu mirada sosegada y pura!