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viernes, 6 de abril de 2012

Los ojos nuevos

Parafraseando un poema de G. A. Becquer

(ar-er-ir)

Hoy los cielos y tierra me sonríen,

hoy he vuelto a mirar

al Sol y al alto azul con ojos nuevos:

hoy he vuelto a llorar.


Veo ante mí las yertas soledades

de un lento amanecer,

las frías parameras castellanas

que me vieron nacer.


Solas conmigo van en la alborada

de este último vivir,

y, al nuevo albor de estos mis ojos viejos,

he vuelto a sonreír.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Este Otoño

Oros de otoño, rojos minerales,

hielo en los miembros que pasión no habita,

sangre que ya no inunda ni visita

con ardor estos cauces arteriales.


Llegáis una vez más a los umbrales

de este cuerpo que el tiempo debilita,

de esta ruina cruel que no suscita

el recuerdo de tiempos cenitales.


Escaso ya el albur de mi albedrío.

Borrosa luz la de mis ojos viejos,

tan ajena a los soles del verano.


Cae espesa la niebla y siento frío,

y siento que no iré mucho más lejos …

Dame la mano, amor, dame la mano.


viernes, 20 de febrero de 2009

Esquizo

Me veo ya a mi mismo desde afuera,

como si en mí habitara otra persona,

y veo cómo el alma me traiciona

y no me acierta a ver tal como fuera.

 

Centauro de yo y él, voraz quimera,

la unidad se fragmenta, me abandona

y, rota ya en pedazos, se me encona

en fratricida lid, contienda fiera.

 

Sin tregua en el fragor de este combate

que libro sin piedad sólo conmigo,

soy quien propina el golpe y quien se abate,

 

herido y agresor, juez y testigo

de este litigio que en mi mente late,

y en mi mente fabrica su enemigo.

miércoles, 30 de abril de 2008

Balneario

Dardos de luz
traspasan la enramada.
Lidia la sombra
su perpetua lucha
contra la luz,
y frondas vegetales
son escudos al Sol.

En la espesura
el agua marca
acompasadamente
el goteo del tiempo.

Morosas galerías,
arruinadas beldades,
viejas damas
exhiben sin pudor
su decadencia ...

Dan ganas de llorar:
la lozanía
no es eterna; lo bello
se hace mueca grotesca
de sí mismo
cuando el afeite,
ya remedio vano,
un rostro envejecido
torna en máscara ...

martes, 22 de abril de 2008

Dame ya, oh dios cruel, todo el olvido.

Me suicido a diario
renunciando a la luz
que ya fue,
entregando mi vida a los olvidos
a retazos, a trozos, a pedazos
que van cayendo yertos …
… y tallando
una estatua de sal
que el viento lima
y disuelve la lluvia …

Y ya ni sé quien soy,
me desconozco,
y me doy miedo
- como un extraño
que el loco azar
te diera por colega
cada vez que lo vieras
tras del vidrio
velado del espejo.

Ando, ya no sé cómo,
con media alma dormida,
igual que un peso muerto.
Con un pasado
de impenetrable niebla,
con una niebla
de la que emergen a veces
objetos, personas, imágenes
que me impresionan
fuertemente,
no sé por qué
puesto que apenas
¡oh Dios!
las reconozco …

Me suicido a diario, si,
sobre esa media alma en niebla,
que me vomita pecios, Señor,
con tu permiso.

Eres cruel, ¡oh Dios!
Dame la Luz o al menos
dame
TODO EL OLVIDO.

jueves, 2 de agosto de 2007

Añoranza

¿Por dónde andáis, fantasmas del pasado,
tristes objetos que vagáis perdidos
por entre los trasfondos escondidos
que amueblan mi cerebro trastornado?

¿Dónde fuisteis dulzuras del pecado,
turbulenta embriaguez de los sentidos
que poblaba de anhelos encendidos
este mi corazón deshabitado?

Pues que perdidos sois, sin esperanza,
¿por qué me acosa como el trapo al toro
sin tregua ni respiro la añoranza?

¡¡Es ruina sin remedio mi tesoro!!
¡Venga el olvido al quite sin tardanza
y, en su niebla, sepulte cuanto añoro!

miércoles, 1 de agosto de 2007

Desmemoria

Ya no sé lo que fui: todo es confuso;
cuentan cosas de mí que ya no entiendo;
ya no me alcanzo a ver, y no pretendo
volver a recordar: no soy iluso.

Figuras de contorno muy difuso,
aromas que entre dudas voy oliendo,
sabores que, remotos, van trayendo
atisbos de vivencias en desuso

llegan, y voy juntando cada indicio
de mi pasado, ya cadáver yerto,
por revivirlo fresco en la memoria:

reconstruir la pura trayectoria
del hilo que en mi mente brilla incierto,
objeto de un extraño maleficio.

martes, 31 de julio de 2007

Murria

Llega otra vez, helada, la tristeza
con su carga de duelo y pesadumbre.
Se cuela sin llamar y por costumbre
cada llaga visita y despereza.

Sus agrias manos buscan con destreza
las grietas laceradas y la herrumbre
que entumece mis huesos, podredumbre
de un cuerpo que por días se despieza.

¡Llega, niebla fatal, letal herida
Anega el alma de limón tranquilo,
que he de beber tu copa hasta las heces!

Esta melancolía que me ofreces
acojo resignado y asimilo
como corona amarga de la vida.


Y, tras otro soneto de Germinal Sánchez, que trataba de confortarme respondí:


El rumiar de la pena


Ya pongo, Germinal, empeño y gana
en alejar la pena puñetera;
mas si puerta le doy, ¡oh tesonera!
se me cuela otra vez por la ventana.

Y es la murria de ayer murria mañana,
acíbar persistente, hiel certera,
roedora tenaz que persevera
en demostrar que mi esperanza es vana.

Y me muero a pedazos, me desplomo
como armazón de sueños carcomido
por esta murria eterna que me roe;

y solo aguanto triste por ver como
todo se viene al suelo derruido,
y en su ruina halla fin cuanto corroe.

lunes, 30 de julio de 2007

Pourquoi me réveiller …

“Pourquoi me réveiller , ô souffle du printemps?” (Werther)

¿Por qué turbas de nuevo con tu aliento
éste mi viejo corazón dormido?
¿Por qué, del viejo tronco carcomido,
un brote verde nace contra el viento?

¿Por qué vuelven de nuevo al pensamiento
dulces recuerdos del amor perdido?
¿Por qué débil aún vibra el latido
que enervara el fluir del sentimiento?

Ya es tarde para todo, ya no canta
como cantaba Mayo en mi garganta
cuando su amor gusté por vez primera.

No envíes hoy tu sol sobre mis huesos,
contén de tus alondras los excesos,
que voy de retirada, Primavera.